A la muerte del presidente Hugo Chávez, se hace necesario un debate crítico e inteligente sobre su legado para Venezuela. Más allá de alabanzas u ofensas, ¿qué significó Chávez para su país y para la izquierda latinoamericana? ¿Cuál será el alcance del un proyecto político-social que se fue profundizando según las circunstancias? Un texto fundamental por Diego Macías.
La sección de las comparaciones y los contrastes. Diferentes visiones (nacionales) de un tema común.
¿Te interesa el estilo narrativo? Aquí publicamos crónicas, estampas y testimonios sobre este subcontinente.
¿Y la cultura? Espacio para compartir reflexiones sobre artes escénicas, literatura, cine y demás arte latinoamericano.
¿Hay agenda verde en DL? Temas con visión crítica sobre medio ambiente, sustentabilidad o desarrollo.
¿Lo tuyo no es la coyuntura y el análisis periodístico? Válvula de salida a los mejores trabajos de investigación académica.
¿El tema? Es lo de menos: escritores, periodistas, politólogos y artistas donde lo que importa es la reflexión.
“Con escepticismo recibí la noticia del proceso de paz entre el gobierno del Presidente Santos y las FARC. Pero también acepto que con escepticismo recibí la llegada del presidente electo Juan Manuel Santos a la Presidencia de la República en el 2010, pues creí que representaría el continuismo militar de Álvaro Uribe”
En este texto, Paola Pacheco responde a Catalina Valencia, quien asegura que el Gobierno Colombiano no debe negociar con las FARC.
El gobierno colombiano ha firmado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, FARC-EP un acuerdo para iniciar una negociación con el objetivo de dar fin al conflicto armado. El Ejército de Liberación Nacional—ELN, por su parte, ha mostrado voluntad en sentarse en la mesa, sin que se hayan filtrado más detalles de momento.
Este es el tercer proceso de negociación con grupos armados en que se embarca Colombia en los últimos 14 años, pero si fuéramos más atrás encontraríamos varios más. En 1998, el recién posesionado presidente Andrés Pastrana …
NUESTRA PAZ
Por Yesid Romero Heredia[1]
Tras cincuenta años de conflicto armado, la política colombiana necesita tanto de la guerrilla como la economía nacional de la exportación del carbón, el petróleo y el café. Así de simple. Imaginarse un país sin confrontación armada hoy en día en Colombia es como creer que la Selección ganará el Mundial de Fútbol en Brasil o que el siguiente Obispo de Roma será un compatriota. Sueños nobles, conmovedores, pero muy poco probables.
Y soy optimista respecto al actual proceso de paz. No porque crea que de éste …
Por Carlos Felipe Pardo (@CarlosFPardo)
Psicólogo con Maestría en Urbanismo. Director de la Fundación Despacio
El proceso de paz en Colombia suena a la repetición de la repetidera. Y es inevitable acordarse de aquella foto clásica del expresidente Pastrana, sentado y aburrido en una mesa de negociación, a la cual nunca llegaron los representantes de las FARC.
También uno se acuerda de ese enorme pedazo de país que perdimos durante un tiempo a causa de la llamada “Zona de distensión” (que, a mi parecer, no redujo ninguna tensión). En general, uno recuerda intentos …
Catalina Valencia, de Medellín, expresa sus razones sobre por qué el gobierno no debería entrar en este nuevo proceso de paz y desmovilización con las FARC.
Miriam Matus comparte una reflexión sobre las tendencias homogeneizantes del cine hollywoodense y cómo éstas han trascendido más allá de las salas de proyección, hasta inculcarse de manera plena en varios de los deseos y aspiraciones estéticas de nuestras sociedades latinoamericanas.
Entiendo el pesar de Polifemo: nadie me engaña, pero yerro; nadie me mata, pero muero. Hay una incertidumbre, un pesar y una duda en su situación, hay un engaño de las apariencias. Igual piensa Raymundo Ramos de Polifemo cuando titula a su poemario El ojo de Polifemo (Parentalia, 2010).
De manera imprevista, Venezuela entró al Mercosur apenas dos meses antes unas elecciones que se vislumbran muy competidas para Hugo Chávez. ¿Qué lecturas se le pueden dar al tema? Diego Macías nos explica por qué el presidente venezolano ha catalogado a este ingreso como “la mayor oportunidad de Venezuela en 200 años”.
Pocos procesos electorales en el mundo han sido tan sangrientos y complejos como el que vivió Colombia a finales de la década de los ochenta y principios de los noventa, cuando cuatro de sus candidatos presidenciales fueron asesinados de manera artera.
En esos años, el país sudamericano era presa del caos institucional y víctima de un conflicto armado con múltiples variantes: guerrilla, narcotráfico, paramilitarismo, que afectaban todos los niveles de la vida pública colombiana. El panorama era desolador y la confianza en las instituciones cada vez menor. En ese contexto, sin embargo, nació un movimiento estudiantil que revolucionó por completo la política colombiana.
Contrario a lo ampliamente difundido en ciertos círculos, no fue el sufragio la primera demanda del movimiento de mujeres. Fue la reflexión ética, “la apuesta por una forma de vida crítica de las normas que discriminaban a las mujeres”. En esta ponencia la Dra. Francesca Gargallo abunda sobre la ética feminista y cómo ésta se presenta como un asidero en el contexto de violencia actual.
Texto escrito por Jandira Queiroz[*] y Jimena de Garay Hernández[**]
El 24 de enero de 2011, en Toronto, Canadá, durante una conferencia sobre una ola de casos de acoso y violencia sexual, un policía emitió un discurso sumamente machista: “las mujeres deberían evitar vestirse como putas para no ser victimizadas”[1]. Esta afirmación resulta alarmante, ya que se culpabiliza a las mujeres por sufrir violencia sexual, usando su forma de vestirse, de caminar y de usar los espacios como provocadores de dicha violencia, en vez de cuestionar y proponer acciones que desestabilicen la asimetría …