Nací en México y, desde la infancia, mis más leales compañeros de viaje han sido los perros, el tenis y la francofonía. Después llegaron los libros académicos, el yoga, el interés por el desarrollo y la India. Aún me falta conocer América Latina, descubrir mi pasión por la literatura y atesorar más experiencia profesional. Creo en el equilibrio entre una razón crítica y un corazón optimista. Aspiro a conciliar la creatividad (y la locura) del artista soñador con el rigor metodológico del investigador realista. Me entusiasma la posibilidad de extraer lecciones de experiencias de desarrollo exitosas con el fin de renovar mi comprensión y acercamiento a los viejos problemas que afligen a México y otros países con economías emergentes. Estoy también descubriendo la enorme dicha de no tomarme tan en serio y aprender a reírme de mi mismo, simplemente reír…
* Ver todos los artículos publicados por el autor.
|