<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Distintas Latitudes</title>
	<atom:link href="http://www.distintaslatitudes.net/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.distintaslatitudes.net</link>
	<description>Revista de reflexión latinoamericana</description>
	<lastBuildDate>Fri, 18 May 2012 00:21:54 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Algunas reflexiones sobre la marcha Anti-Enrique Peña Nieto</title>
		<link>http://www.distintaslatitudes.net/el-cerco-mediatico-la-leccion-de-los-estudiantes-y-la-marcha-anti-enrique-pena-nieto</link>
		<comments>http://www.distintaslatitudes.net/el-cerco-mediatico-la-leccion-de-los-estudiantes-y-la-marcha-anti-enrique-pena-nieto#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 17 May 2012 23:15:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alejandro Cavallazzi Sánchez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Featured]]></category>
		<category><![CDATA[Gracias por el fuego]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2012]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.distintaslatitudes.net/?p=3923</guid>
		<description><![CDATA[Desde la izquierda, pero también desde cualquier posición de sanidad y escepticismo --tradicional en México--, se sugiere que las encuestas y la presencia mediática del candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, no corresponde realmente a su peso político electoral. Una marcha "mundial" en su contra se avecina. ¿Cuáles son las implicaciones que tiene para la elección y para la frágil democracia mexicana?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El año pasado los estudiantes colombianos echaron por tierra la reforma a la ley 30 de educación que tenía como objetivo la privatización de la educación pública. Dicho logro se hizo a pesar de que Juan Manuel Santos es el presidente más popular en la historia del país, cuenta con una mayoría absoluta en el congreso y su familia es dueña de los medios de comunicación más importantes. Los estudiantes, en cambio, arrastraban un estigma impuesto de violentos y radicales. Sin consulta popular, el gobierno colombiano pretendía pasar la ley a manera <em>fast track</em>, pero los estudiantes lograron frenarla a punta de marchas, activismo en redes sociales y videos de <em>Youtube</em>. Los estudiantes colombianos mostraron que es posible derribar el cerco mediático oficialista y ganaron la batalla.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Marcha-Anti-EPN-3.jpg" rel="lightbox[3923]"><img class="alignright size-full wp-image-3924" title="Enrique Peña Nieto" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Marcha-Anti-EPN-3.jpg" alt="" width="275" height="183" /></a>México se encuentra en una situación similar en sus presentes elecciones presidenciales, pues está mediáticamente sitiado. Comenzando por la vasta red editorial de la familia Vázquez Raña, siguiendo por los comentadores y periodistas noticiosos de las televisoras y finalizando con algunos de los diarios nacionales más importantes como Milenio o Excelsior, todos ellos mostrando su apoyo al candidato del PRI a la presidencia Enrique Peña Nieto. Para dar pruebas de ello hay que acudir a las editoriales que los medios dedicaron a la nutrida protesta estudiantil que tuvo lugar el pasado 11 de mayo en la Universidad Iberoamericana en contra de Enrique Peña. Algunos medios ignoraron la concurrida y sonora manifestación política por parte del auditorio estudiantil; otros incluso llegaron a mostrar, inexplicablemente, el encuentro como un triunfo del priista.</p>
<p>Sin embargo, los medios de comunicación tradicionales ya no son hegemónicos. Blogs, periodismo virtual independiente y videos amateur tomados por los mismos estudiantes y subidos a <em>Youtube</em>, documentaron en toda su crudeza la fuerte oposición que sufrió Peña. La documentación fue tanta y tan profunda que incluso pudimos observar en uno de los videos la mirada confundida y desorientada del candidato anhelando una ruta de escape. Ahí quedó plasmada otra frase más que quedará para la historia de su campaña: “¿allá afuera hay salidas para salir?”</p>
<p>La respuesta inmediata del priismo fue de acusación y sospecha hacia los estudiantes. El líder nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, imputó partidismo e intolerancia. Su frase “¿cómo pueden cuestionar al puntero?” muestra que él ya está convencido del irrefrenable triunfo de Peña o que eso es lo que quiere hacer creer. Por su parte, el ex-gobernador Arturo Montiel insinuó persecución política en su cuenta de twitter: “Lamento que hayan agredido al Lic. Peña. Exhorto a la Univ. Iberoamericana investigar y castigar a los responsables.” Ante las difamaciones, los estudiantes respondieron velozmente con un video donde acreditaban que, en efecto, son estudiantes de la IBERO y expresaron de forma clara y libre los motivos de su protesta: su desaprobación a una figura política altamente cuestionable.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Marcha-Anti-EPN-2.png" rel="lightbox[3923]"><img class="alignleft size-medium wp-image-3925" title="Peña Nieto y su eterno copete" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Marcha-Anti-EPN-2-300x169.png" alt="" width="300" height="169" /></a>Durante meses las encuestas han mostrado una cómoda ventaja del candidato, muchas de ellas levantadas por los mismos medios que apoyan al delfín de Atlacomulco<a title="" href="#_ftn1">[1]</a>. Ya sea con sesgos poblacionales o con la omisión intencional de datos en las gráficas (como prescindir del alto porcentaje de independientes), estos reportajes han favorecido la idea de que el candidato es imparable. No hay una herramienta política más poderosa que ésta: el <em>bandwagon effect</em>, fenómeno que, ante la inevitabilidad de un ganador político, alimenta la moral de las bases y desestima los esfuerzos de los contrincantes reduciendo su esperanza a desilusión e indiferencia. Este efecto, también llamado ‘de arrastre’, puede incluso motivar a independientes a votar por el candidato ganador tan sólo por la idea de que éste ganará.</p>
<p>En política, la percepción lo es todo, y este ha sido el lema de campaña de Peña que se ha venido gestando desde hace seis años si consideramos el generoso uso que le dio su administración a la propaganda electoral que él llama ‘comunicación social’, generando desde hace tiempo una ilusión de apoyo popular y masivo. Dicha ilusión ha sido sensiblemente golpeada con las manifestaciones de la IBERO.</p>
<p><strong>Las protesta estudiantil de la IBERO fue la primera manifestación de inconformidad pública y mediáticamente difundida. Su impacto no debe menospreciarse.  </strong>Ya se habla (e.g. Julio Astillero en el diario <em>La Jornada</em>) incluso del movimiento 11-M (11 de mayo), a tono con las protestas globales de <em>indignados</em> en Europa (termino inspirado por el texto <em>indignez vous! </em>de Stephen Hassel), o del movimiento <em>Occupy </em>en los Estados Unidos. Los estudiantes enarbolaron el estandarte de un amplio y diverso sector: la voz de todos aquellos que no quieren ver al PRI volver a los Pinos, la residencia oficial del ejecutivo mexicano. La manifestación en la universidad se ha transformado en una marcha programada para el 19 de mayo a las doce en el zócalo capitalino y en diversas ciudades a lo largo de la república. Ante la exclusión de las opiniones diferentes por parte de los medios de comunicación, esta es la única vía. Se habla de una “marcha mundial en contra de Peña Nieto”, una movilización apartidista de repudio al candidato. Rápidamente el priismo acusó de partidismo escondido a los organizadores, y los seguidores de ambos partidos rezagados (PAN y PRD) siguieron rápidamente el juego. Sin embargo, esta calumnia se desestimó rápidamente: no hay partidismo detrás de la marcha. La consigna es mostrar que el candidato del PRI no tiene tanta aceptación como se cree.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/marchaantiepn1.jpg" rel="lightbox[3923]"><img class="alignright size-full wp-image-3926" title="La invitación que ha circulado" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/marchaantiepn1.jpg" alt="" width="216" height="318" /></a> Si la marcha es nutrida, si los participantes son observadores y no toleran sabotaje o calumnias por parte de terceros y si se da un seguimiento informativo por las nuevas vías de comunicación, sería posible revertir el liderazgo de Peña. Los estudiantes colombianos dieron una lección de civilidad que ahora los mexicanos han replicado y que hacen eco con los movimientos de indignación global del año pasado. En nuestro mundo al revés los estudiantes podrían educan a la población. En una elección tibia de propuestas mediocres, los estudiantes han sido la única muestra de sincera participación política. Este momento está siendo un detonante para unificar todos aquellos que no desean el regreso del PRI a los Pinos. Por ello, la participación a la marcha debe fomentarse, pues es la única manera de librar el cerco mediático que simbólicamente ya tiene a Peña en la presidencia, a pesar del fuerte rechazo que genera en grandes sectores de la sociedad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Atlacomulco, una población del Estado de México, es considerada la cuna de un grupo particular de políticos del PRI que tradicionalmente se han caracterizado por imputaciones de corrupción y oligarquía.</p>
</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.distintaslatitudes.net/el-cerco-mediatico-la-leccion-de-los-estudiantes-y-la-marcha-anti-enrique-pena-nieto/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;Expropiación&#8221; de YPF: disociación entre discurso y acto. Una crítica desde Argentina.</title>
		<link>http://www.distintaslatitudes.net/expropiacion-de-ypf-disociacion-entre-discurso-y-acto-una-critica-desde-argentina</link>
		<comments>http://www.distintaslatitudes.net/expropiacion-de-ypf-disociacion-entre-discurso-y-acto-una-critica-desde-argentina#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 17 May 2012 01:50:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Brian Majlin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cronopios y famas]]></category>
		<category><![CDATA[Featured]]></category>
		<category><![CDATA[22]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.distintaslatitudes.net/?p=3916</guid>
		<description><![CDATA[Desde que el 16 de abril pasado la Presidenta Cristina Fernández utilizó la cadena nacional para anunciar que enviaría un proyecto de Ley para “expropiar” YPF, han surgido un sinfín de debates y disputas. Brian Majlin, desde Argentina, expone que esta operación no ha sido una expropiación como tal. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Desde que el 16 de abril pasado la Presidenta Cristina Fernández utilizó la cadena nacional para anunciar que enviaría un proyecto de Ley para “expropiar” YPF, han surgido un sinfín de debates y disputas. Para comprender los ejes de la resolución y las reacciones, es necesario apuntar sobre un vértice central: la distancia entre los discursos y los actos de un anuncio que se presume como recuperador del petróleo nacional, pero que esconde una historia de vaciamiento y desfalco.</p>
<p>1)     “En nombre de la soberanía nacional: expropiamos, estatizamos, nacionalizamos”.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/ypf_argentina.jpg" rel="lightbox[3916]"><img class="alignright size-medium wp-image-3917" title="ypf_argentina" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/ypf_argentina-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>El proyecto de ley lleva por nombre la mentada soberanía, sin embargo, desde los orígenes, hay que destacar que la recompra de YPF –y utilizo esta palabra puesto que el Estado pagará un “precio justo” por las acciones de Repsol sujetas a compra forzada- no consiste en una &#8220;expropiación&#8221; como tal. Una expropiación, como concepto de derecho público, debe debe ceñirse al interés nacional, de ahí su justificación. En determinados casos, como sucedió con Aerolíneas Argentinas o Repsol-YPF, estamos hablando de otra cosa. Incluso tras las rabietas y bravuconadas iniciales por parte de Repsol y España, siguieron palabras de conciliación y un mensaje claro: “Si pagan bien, no presentaremos quejas formales”.</p>
<p>Por otra parte, hay que hablar de una estatización a medias –y lo mismo cabe para el concepto de nacionalización-. El total de acciones que poseía Repsol ascendía a 57% del conjunto; el Estado Nacional tomará un 51% a distribuir: de ese 51, convertido en nuevo total, un 49% irá a las nueve provincias petroleras, unificadas en torno a la OFEPHI (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos) y el 51% siguiente permanecerá en manos del Estado Federal. Repsol queda así con 6%, un 17% continúa en manos de grupos norteamericanos y el resto en manos del Grupo Petersen –de la familia Eskenazi, ligadas al oficialismo, que ha entrado al negocio hace pocos años, sin experiencia, y con el beneficio de no pagar las acciones más que con utilidades futuras de YPF-. De la misma forma, Repsol cubrió las deudas de sus principales accionistas españoles que cayeron con la crisis inmobiliaria y bursátil española. Es decir, las utilidades futuras de YPF han sido usadas para cualquier cosa menos para la “reinversión”.</p>
<p>La nueva YPF “estatal” tendrá 49% capital privado (frente a 51% público –es decir, 49% en las provincias y 2% en el gobierno federal), además de seguir funcionando como Sociedad Anónima y cotizando en bolsa. Es cierto que el 2% en manos del gobierno federal representa la “acción de oro” (esto es, la facultad última de decidir –y por lo tanto de alcanzar la mitad más uno– recae en el gobierno nacional), pero lo fundamental es que YPF está abierta a inversión extranjera y, por si hiciera falta, las palabras de la Presidenta fueron: “No se trata de una estatización”.</p>
<p>Por último, el Estado “honrará” la deuda de Repsol, que se estima en unos 9 mil millones de dólares. De esta forma, no sólo no “expropia” ni “nacionaliza”, sino que consuma una estatización de deuda privada. Las fuentes de financiación serán variadas, pero los analistas presumen que saldrá el dinero del ANSES -la seguridad social de los jubilados-, como suele ocurrir con los pagos de deuda externa que viene consumando el Gobierno hasta aquí.</p>
<p>2)     Control y acción estatal: antes no, ¿ahora sí?</p>
<p>La crisis energética nacional es de gran magnitud. El último año se importaron más de 10,000 millones de dólares en hidrocarburos. El nivel de producción ha descendido entre 2003 y 2011 en forma contundente y llamativa. La búsqueda también. Pero YPF no es la única: todas las empresas petroleras radicadas en el país han decrecido su producción. El control estatal ha sido, al menos, cómplice silencioso de dicho vaciamiento.</p>
<p>Los volúmenes de inversión cayeron al subsuelo, guiados por la premisa de una crisis internacional que hacía necesaria la remisión de utilidades a las matrices.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/ypf_expropiacion.jpg" rel="lightbox[3916]"><img class="alignleft size-medium wp-image-3918" title="ypf_expropiacion" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/ypf_expropiacion-300x181.jpg" alt="" width="300" height="181" /></a>El Estado Nacional poseía incluso un representante en la Dirección de YPF que jamás denunció tal situación. YPF representa algo más del 30% de la producción nacional de petróleo. Más del 60% sigue en manos de otras multinacionales que, desde ahora y a partir de la nueva intervención, podrán ser socias de YPF y del Estado.</p>
<p>El interventor es Julio De Vido, Ministro de Planificación Nacional, denunciado por hechos de corrupción, por la alarmante situación energética –su cartera debió prever el problema de los hidrocarburos hace tiempo– y, últimamente, por los 51 muertos que produjo el desastre ferroviario –falta de inversión, negociados, subsidios oficiales– en la estación porteña de Once.</p>
<p>La premisa es “una gestión profesional”. Dicho formato reproduce los cánones utilizados por el neoliberalismo añejo para imponer las privatizaciones de todas las empresas públicas hace poco más de una década. Y, al menos hasta aquí, ninguno de los representantes estatales en YPF –de antes o de ahora– ha mostrado un conocimiento en la materia.</p>
<p>Además, es importante notar que no existe tal cosa en el ideario político del gobierno de Kirchner como un programa de estatizaciones y nacionalizaciones.  El Gobierno suele activar en base a manotazos y decisiones de agenda, pero no tiene historial de expropiaciones ni mucho menos. Incluso se ha reunido con empresas privadas para pactar inversiones y demás participaciones directas de éstas, y se estima que 70% de la producción petrolera sigue en manos privadas (al respecto nada se menciona). Quizá, en un futuro cercano, no debamos descartar una expropiación en gas u otro rubro, pero parece certero que, salvo salvataje de deuda mediante –como en el caso de Repsol-YPF–, ninguna privada está en la mira. Se trata, como en Aerolíneas Argentinas, de mensajes, de elecciones simbólicas en empresas vaciadas y endeudadas insanamente y que tienen un altísimo valor emocional para los argentinos.</p>
<p>3)     La reprivatización.</p>
<p>Pocas horas después del anuncio y de que se enarbolara una especie de gesta histórica, salieron a la luz diversas cuestiones. La Presidenta se reunió 48 horas antes con Barack Obama, gestor de los intereses norteamericanos en YPF y otras petroleras. Además, hubo un “desfile de inversores privados” en las carteras energéticas. De Vido se reunió con petroleras como Petrobras, Exxon, Total, Phillips Conoco y Chevron. El rol del Estado, al parecer, no es la inversión sino la firma de convenios.</p>
<p>De esta forma, la reprivatización de YPF responde a patrones similares a los utilizados en los años 90 de fines de siglo pasado, cuando el auge de las políticas neoliberales circundaban el mundo y la Argentina de Carlos Menem mal vendió la empresa a los usureros internacionales. Por entonces, la familia Kirchner apoyó la venta en pleno, firmando la cesión desde su rol de mandatarios de Santa Cruz, una de las provincias petroleras. Hoy firman una supuesta recuperación que, al menos en la simpleza de los hechos, no parece tal.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.distintaslatitudes.net/expropiacion-de-ypf-disociacion-entre-discurso-y-acto-una-critica-desde-argentina/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>AMLO, el desenmascarador</title>
		<link>http://www.distintaslatitudes.net/amlo-el-desenmascarador</link>
		<comments>http://www.distintaslatitudes.net/amlo-el-desenmascarador#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 09 May 2012 21:05:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alejandro Vázquez del Mercado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Featured]]></category>
		<category><![CDATA[Gracias por el fuego]]></category>
		<category><![CDATA[22]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2012]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.distintaslatitudes.net/?p=3908</guid>
		<description><![CDATA[Desenmascarar una idea no es lo mismo que refutarla. Mientras que la refutación consiste en una actividad teórica, el desenmascaramiento es una función extra-teórica. Alejandro Vázquez del Mercado (@stormentas) analiza con estos preceptos las elecciones presidenciales de México. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">Karl Manheim, uno de los padres de la sociología del conocimiento que hoy domina buena parte de los estudios sociales y culturales, en alguna ocasión describió su proyecto como “desenmascaramiento”.</p>
<p dir="ltr">Desenmascarar una idea no es lo mismo que refutarla. Mientras que la refutación consiste en una actividad teórica, el desenmascaramiento es una función extra-teórica.  El filósofo canadiense Ian Hacking, cuyo tema de estudio es la ciencia desde un punto de vista de las relaciones sociales que la conforman, describe así la idea de Manheim: &#8220;No desenmascaramos una idea para &#8216;desintegrarla&#8217;, sino más bien para quitarle su falso apelo a la autoridad.&#8221;</p>
<p dir="ltr">Esto, aplicado a los estudios sociales acerca de la ciencia, tiene una aplicación muy concreta. Supongamos que un investigador realiza un trabajo acerca de la conducta de las mujeres y las hormonas, y que en la metodología de éste se dejen ver los intereses de quienes lo realizan por llegar a conclusiones sexistas (conclusiones como, por ejemplo, que las mujeres no son capaces de pensar racionalmente debido a sus ciclos hormonales). Siguiendo la idea de Manheim, un filósofo o sociólogo que quisiera tener un acercamiento crítico a esta investigación no tendría que –o no podría– debatir al nivel de los resultados del estudio, ni cuestionar la evidencia o refutar con datos empíricos; sino que tendría que exponer los intereses extra-teóricos en el trabajo de los científicos en cuestión y cómo se manifiestan en su metodología.</p>
<p dir="ltr">Independientemente de lo que pensemos de este tipo de acercamientos, me parece que la idea del desenmascaramiento funciona bien para explicar la participación de López Obrador en el primer debate presidencial. ¿Por qué no explicó cuál es el problema con las coinversiones privadas en energéticos que propone su adversario principal? ¿Por qué no defendió sus conocidas propuestas de inspiración neokeynesiana de propiciar el crecimiento con gasto público? La tentación para muchos espectadores podría ser pensar que la campaña de López Obrador es entonces vacía en lo referente a políticas públicas. Sin embargo, basta recordar que desde las elecciones de 2006, y en otras ocasiones a partir de entonces, López Obrador ha utilizado espacios televisivos y del internet para que Rogelio de la O, uno de sus asesores económicos principales, explique los detalles de su plataforma.</p>
<p dir="ltr"><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/AMLO-debate-2.jpg" rel="lightbox[3908]"><img class="alignright size-medium wp-image-3910" title="AMLO debate 2" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/AMLO-debate-2-300x163.jpg" alt="" width="300" height="163" /></a>La renuencia del candidato del Movimiento Progresista a debatir punto por punto con Enrique Peña Nieto se debe entonces a otra causa. AMLO no llegó para debatir, sino para desenmascarar. La primera dificultad fue romper con el modo en el que estaba estructurado el debate. El formato dinámico pero fragmentado no favorecía ni a sus propósitos, ni a su manera personal de expresarse, pausada y con ánimos de explayarse, mientras que resultó idóneo para Quadri —ágil y ávido de presentar sus ideas como  si fueran novedosas— y relativamente bueno para Peña, quien a pesar de no ser un gran orador domina a la perfección el argot tecnocrático de la política (si bien aún no queda claro hasta qué punto lo entiende).</p>
<p dir="ltr">La estrategia de AMLO, planeada o espontánea, fue imponer su propia forma dentro de la estructura rígida del debate. En vez de cambiar de tema vertiginosamente al ritmo de los papelitos que tanto recordaban a los viejos programas de concursos (como acertadamente notó el profesor de la UAM-C Bernardo Bolaños), el candidato de izquierda retomó la misma narrativa una y otra vez:</p>
<p dir="ltr">a) Existe un conjunto de grupos oligárquicos que controlan al país.</p>
<p dir="ltr">b) Enrique Peña Nieto es una creación de dichos grupos oligárquicos.</p>
<p dir="ltr">c) Enrique Peña Nieto trabaja al servicio de los mismos.</p>
<p dir="ltr">La primera de estas tesis es el tema permanente de López Obrador, al menos desde sus tiempos como dirigente del PRD. Su objetivo, respecto de Enrique Peña Nieto, era establecerlas de manera contundente a través de su relación personal (y familiar) y de protección mutua con Arturo Montiel, así como la cercanía con otras figuras oscuras dentro del PRI, los gastos de comunicación de su gobierno y campaña (para motivar la idea de una alianza con las televisoras), y el espíritu privatizador presente en sus propuestas (que mostraría que ve por los intereses privados de las compañías que habrían de beneficiarse).</p>
<p dir="ltr">¿Tuvo éxito López Obrador? Me parece que no. Si bien logró exponer claramente los aspectos más generales de su posición, y también pudo aterrizar los esfuerzos de estos meses pasados para establecerse como el candidato de la honestidad y de la &#8220;regeneración&#8221;, queda la sensación de que su participación fue insuficiente. No tendría que haber sembrado una semilla de duda sobre los orígenes y las intenciones de Peña, sino que tenía que haberlo probado de manera categórica y contundente. Estando 20 puntos porcentuales abajo no tenía que realizar un buen debate, sino uno excelente. ¿De qué maneras Peña Nieto le ha cuidado la espalda a Montiel, tras su escándalo de enriquecimiento ilícito? ¿Cuál es el interés concreto de Televisa en &#8220;imponerlo&#8221;? (Hay todo un tema legal con respecto a esto). ¿Cuáles son los intereses particulares que defendió su administración en el Estado de México? Todas estas preguntas tenían respuestas plausibles que no son ajenas a López Obrador, sin embargo le apostó en buena medida a mostrar fotos de su contrincante con figuras controvertidas, y en exponer digresiones que no lo ayudaron mucho. (Quizá por primera vez la afición de López Obrador por hacer analogías con la historia de México pareció estorbarle para expresar sus ideas mucho más de lo que lo ayudó).</p>
<p dir="ltr">En un país en el que &#8220;lo que no fue en tu año no te hace daño&#8221;, y donde ya no tenemos a Germán Dehesa para preguntarle una y otra vez a Arturo Montiel &#8220;¿Qué tal durmió?&#8221;, el primer debate presidencial no dejó claro para muchos espectadores que Enrique Peña Nieto sea un político corrupto, o quizá habría que decir: más corrupto de lo que la mayoría de los mexicanos consideran aceptable.  El error de López Obrador consiste en pensar que la mayoría de los electores entrarán en razón en cuanto sepan quién es Peña Nieto, siendo que una buena parte de ellos lo sabe y están dispuestos a votar por él a pesar de eso. Aquí habría que preguntarse más bien qué es lo que buscan dichos votantes. ¿De verdad todos los seguidores de Peña sólo son zombis devoradores de revistas sociales y telenovelas o hay algo más que les atrae? Tanto el PAN como el PRD harían bien en plantearse estas preguntas.</p>
<p dir="ltr">Quizá para el siguiente debate López Obrador debería cambiar su estrategia extra-teórica de desenmascarar al candidato del PRI por una teórica. Dejar de concentrarse en lo que los filósofos llamarían las propiedades extrínsecas de su carrera política (como sus relaciones con otras figuras de poder) y concentrarse en sus propiedades intrínsecas: las características de sus ideas y su personalidad que pudieran resultar altamente perjudiciales para México en caso de que llegara a la presidencia: su personalidad autoritaria. El interés por avanzar una ley de mayorías que terminaría con el sistema de equilibrios y contrapesos legislativos que, como recordó hace poco José Woldenberg, costó décadas obtener. La propuesta de unificar y colocar a las policías bajo la Secretaría de Gobernación. La escalofriante admiración por Álvaro Obregón patente en su tesis de licenciatura. Su falta de interés por resolver problemas sociales como la pobreza extrema y los feminicidios en el Estado que gobernó. La inmediata disposición a ejercer represiones violentas en contra civiles, que resultó en la muerte de dos jóvenes en Atenco. El nepotismo que caracterizó su gestión. Su misoginia. El desprecio por toda forma de crítica y por los mecanismos de control y transparencia propios de una democracia moderna.  Estas líneas de crítica han sido constantes entre los comentadores y analistas políticos, pero los dos adversarios del PRI apenas y las tocaron.</p>
<p dir="ltr"><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/EPN-y-Salinas.jpg" rel="lightbox[3908]"><img class="alignleft size-full wp-image-3909" title="EPN y Salinas" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/EPN-y-Salinas.jpg" alt="" width="259" height="194" /></a>Ya quedó claro, al derecho y al revés, que Peña convive con Salinas, pero nadie se detuvo a decirnos qué tienen en común ambos personajes como para llevarse tan bien. Queda por ver si en el segundo debate López Obrador podrá mostrar algo más que una imagen, que por esta vez no valió las mil palabras.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.distintaslatitudes.net/amlo-el-desenmascarador/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Mujeres cooperando: la lucha colectiva por la tierra y la vivienda</title>
		<link>http://www.distintaslatitudes.net/mujeres-cooperando-la-lucha-colectiva-por-la-tierra-y-la-vivienda</link>
		<comments>http://www.distintaslatitudes.net/mujeres-cooperando-la-lucha-colectiva-por-la-tierra-y-la-vivienda#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 08 May 2012 17:43:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Paola Bonavitta</dc:creator>
				<category><![CDATA[Featured]]></category>
		<category><![CDATA[Meditación en el umbral]]></category>
		<category><![CDATA[22]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.distintaslatitudes.net/?p=3889</guid>
		<description><![CDATA[Paola Bonavitta relata puntualmente cómo las mujeres argentinas de sectores urbano-marginales conformaron en los años 80 organizaciones de base y cooperativas desde las que lanzaron una lucha incansable para obtener tierras y espacios para vivir.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Este texto forma parte del proyecto &#8220;Pensar los feminismos latinoamericanos desde la acción colectiva&#8221; de <em><strong>Distintas Latitudes</strong>, </em>coordinado por Natalia Flores Garrido. Si quieres ver la convocatoria, <a href="http://www.distintaslatitudes.net/pensar-los-feminismos-latinoamericanos-desde-la-accion-colectiva">da clic aquí</a>.</p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p>La pobreza es un fenómeno en aumento en América Latina, la región más desigual del mundo. En 2009, la pobreza en esta región alcanzó a un 33,1% de la población (1 de cada 3 habitantes), incluido un 13.3% en condiciones de pobreza extrema o indigencia. Estas cifras se traducen en 183 millones de pobres y 74 millones de indigentes (CEPAL: 2010). En lo que respecta a la ciudad de Córdoba<a title="" href="#_ftn1">[1]</a>, Argentina, según el Centro de Investigación Participativa en Políticas Económicas y Sociales (Cippes: 2011) de la Universidad Nacional de Córdoba, el 23% de la población está en situación de pobreza.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/mujer-campesina-01.jpeg" rel="lightbox[3889]"><img class="alignleft size-full wp-image-3897" title="mujer-campesina-01" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/mujer-campesina-01.jpeg" alt="" width="350" height="534" /></a>En relación a las mujeres, la Cumbre Social de Desarrollo (1995) reconoció que el empoderamiento de la mujer es un requisito insoslayable para el desarrollo social. La Plataforma de Beijing (1995) planteó que uno de los grandes obstáculos para el avance de la mujer es el creciente peso de la pobreza femenina: las mujeres pobres son las más pobres entre los pobres y suman desigualdades de género que obstaculizan el acceso a actividades productivas, recursos económicos, estructuras y políticas económicas.</p>
<p>Otros datos indignantes: en el mundo, el 70% de los pobres son mujeres (UNIFEM: 2007). Según CEPAL (2007) en América latina el 80% de las mujeres son trabajadoras domésticas, un trabajo no remunerado y sin seguridad social. Para ellas se incrementa la posibilidad de sufrir explotación, discriminación y exclusión: cargan con una doble y triple jornada laboral, deben coordinar distintos ritmos, horarios y exigencias, pues si bien se acrecienta la participación femenina en el mercado de trabajo, la respuesta social y masculina ante este cambio de cultura y comportamiento de las mujeres es nula. Las mujeres trabajan hasta 12 horas no remuneradas por extensión de la jornada laboral dentro y fuera de sus propios hogares; los varones, en contraste, lo hacen durante 10 horas, de las cuales 7 están remuneradas (CEPAL: 2007, Vergara: 2008).</p>
<p>Frente a esto, miles de mujeres argentinas deben enfrentar la situación de marginalidad y exclusión. Para ello, se reúnen en acciones colectivas que luchan por la tierra y la vivienda.</p>
<p>Las mujeres de sectores urbano-marginales conformaron en los años 80 organizaciones de base que tomaron la forma de cooperativas de vivienda desde las que se organizaron para obtener tierras donde construir. Habitaban en villas de emergencia, en las periferias de la ciudad, en condiciones de marginalidad y exclusión. El 90% de estas mujeres son analfabetas, trabajaban como servicio doméstico y son madres de familias numerosas. Preocupadas por el futuro de sus hijos frente a las constantes amenazas de los gobiernos de desalojar los asentamientos precarizados, decidieron emprender la lucha colectiva mediante la puesta en práctica de la ayuda mutua y del trabajo cooperativo. Así, fueron acarreando al resto de los vecinos mediante el “boca en boca”, fueron detectando las necesidades del barrio e implementando, a partir de sus escasos recursos y poder, soluciones posibles para amortiguar la situación de exclusión.</p>
<p>Ellas extendieron su espacio privado al espacio semipúblico-barrial desde la figura de la madre, transformando su maternidad en una maternidad colectiva. Desde la cotidianeidad, generaron un espacio de cooperación, de acción, de política. Si bien no se embanderaron tras el feminismo, sí politizaron lo cotidiano. La experiencia y residencia en lo doméstico las volvió un eje central para garantizar el funcionamiento interno y masificar su expresión pública.</p>
<p>Estas mujeres lograron reemplazar la acción del Estado, limitada como resultado de ajustes fiscales y otras medidas de tipo macroeconómico. Reemplazaron también al mercado en la provisión de servicios de cuidado infantil, atención a la tercera edad, salud comunitaria y apoyo a las reformas educativas, al proporcionar estos servicios con el trabajo doméstico, puesto que debido a su condición de pobreza no podían adquirirlos a través del mecanismo excluyente del mercado.</p>
<p>Estas mujeres se inscriben como el conjunto de actoras colectivas que definen espacios de luchas, estrategias de acción y construcción de capital social en procesos que redefinen sus identidades, y dan nuevos sentidos a sus prácticas sociales en contextos de crisis de representación y exclusión económica. Tradicionalmente, a la mujer se le ha asignado una función social: la reproducción, pues allí residía su sentido, su razón de ser. Esta misión no se limita al acto de la procreación, sino que se extiende en el cuidado, la transmisión de valores, etc., acciones que requieren de una presencia permanente de la mujer en el ámbito privado. Es por ello que el lugar por excelencia de la mujer en la ideología patriarcal es el hogar: desde aquí establecen su subjetividad, su cotidianeidad, sus tareas.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/mujeres_argentina.jpeg" rel="lightbox[3889]"><img class="alignright size-medium wp-image-3895" title="mujeres_argentina" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/mujeres_argentina-300x171.jpg" alt="" width="300" height="171" /></a>En base a esto, las mujeres cooperativistas se animaron a remapear y resignificar su espacio privado y extenderlo al público: trasladaron su trabajo doméstico al espacio barrial. Desde allí se ocuparon de cuidar y proteger, cultivando actitudes maternales para con el resto de los vecinos. Esto las convirtió en líderes simbólicas de la acción colectiva, en luchadoras y en personas capaces de solidarizarse con los demás y contagiar sus conductas solidarias con su ejemplo y perseverancia. Mediante la acción colectiva se empoderaron y acrecentaron los capitales con los que contaban, se transformaron en líderes comunitarias a través de las organizaciones y en líderes institucionalizadas no disruptivas, pudiendo amortiguar su situación de pobreza y exclusión.</p>
<p>En las cooperativas incrementaron su capital humano y social, pues se convirtieron en referentes, lo que las transformó positivamente en personas con habilidades y capacidades de modificar sus condiciones de existencia a través de la coordinación de acciones colectivas.</p>
<p>Sin embargo, no pensaron sus derechos como derechos de género, ni se reivindicaron desde el feminismo, sino que exigieron desde sus derechos privados-domésticos (la familia, el hogar, los hijos), es decir, que extendieron sus necesidades del hogar al barrio, obtuvieron un liderazgo feminista al enfrentar el androcentrismo y conquistar espacios tradicionalmente masculinos y al iniciar, sostener y dirigir cooperativas, transformando sus condiciones y las del barrio, politizando lo personal.</p>
<p>Su accionar incluyó la formación de la cooperativa, atraer a los demás vecinos a la acción política, alterar el orden de preferencias en pos del beneficio colectivo, generar cambios materiales (como mejorar sus condiciones de vida, acceder a la vivienda, a espacios dignos) y simbólicos (empoderamiento, capacidades, habilidades y autoestima). Estas mujeres desafiaron al status quo; se enfrentaron a los gobernantes de turno, les hicieron saber que por ser pobres no merecían menos derechos ni beneficios que los demás; desafiaron a los hombres del barrio al emprender tareas consideradas masculinas, y tomaron el poder (algunas de ellas se convirtieron en presidentas de las cooperativas) sosteniendo el trabajo en conjunto por más de 20 años.</p>
<p>En lo que respecta a la edificación de las viviendas, las mujeres tuvieron un rol sumamente activo: trabajaron junto a los hombres, se convirtieron en albañiles. Con el tiempo, iban sumando nuevos papeles a sus vidas: madres, esposas, trabajadoras, cooperativistas, líderes comunitarias y barriales. Además, fue central su participación para organizar y sostener comedores barriales, roperos comunitarios, copas de leche y guardería para los niños del barrio. El trabajo en conjunto fue el pilar para sostener la acción colectiva, y la ayuda mutua la base desde la que fomentaron la participación. Además, al apropiarse del barrio, las mujeres cooperativistas obtuvieron una serie de beneficios simbólicos: el reconocimiento, la consideración del entorno y la posibilidad de obtener ventajas por su trabajo en el este ámbito.</p>
<p>Asimismo, el hecho de haber politizado lo barrial a través de redes informales, logró que instituyeran un sentido común acerca de cómo procurar el acceso a ciertos recursos. El traslado al barrio autoconstruido sumó, a los lazos de vecindad ya creados en la villa de emergencia, el reforzamiento de éstos junto a la existencia de un contexto de significados de modos relativamente compartidos, la identificación barrial, la memoria e identidad colectivas, las nuevas subjetividades: ahora, finalmente, se transformaban vecinas de un barrio y abandonaban el estigma de ser “villeras”. Ello las dignificaba, las sacaba de la marginalidad y de la periferia urbana y social, las hacía sentirse incluidas socialmente. Poseer su casa era contar con un espacio propio, con un lugar que generaba un sentido de pertenencia. No sólo contaban con “su” propio barrio (cambiando el asentamiento urbano-marginal por el barrio) sino también con “su” hogar. Ese lugar construido con tanto esfuerzo, organizados en torno de la ayuda mutua, implica interacción, identidad y una historia escrita en común, una historia hecha de transformaciones y de acciones radicales y positivas.</p>
<p>Hicieron de lo personal una cuestión política. Rompieron con los mandatos sociales y culturales e hicieron del maternazgo colectivo su bandera de lucha, convirtiéndolo en su ímpetu transformador.</p>
<p>Las mujeres albergaron proyectos positivos, se encargaron de vivir una experiencia transformada por ellas mismas. Se abocaron a modificar su propia vida, pero también la de todos los vecinos del asentamiento. Se convirtieron en agentes activos de su propia historia, de su propia vida. Defendieron, en primer lugar, su derecho a tener derechos, a vivir mejor, en una situación más digna.</p>
<p>Enmarcadas en la marginalidad, la pobreza y la exclusión, resistieron y formaron una nueva subjetividad y abandonaron su lugar  de opresión, transformándose en ciudadanas concientes de sus derechos.</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Córdoba es la segunda ciudad más importante de Argentina. Es la capital de la provincia homónima. El censo nacional de 2010 estableció una población de 1.329.604 habitantes.</p>
</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.distintaslatitudes.net/mujeres-cooperando-la-lucha-colectiva-por-la-tierra-y-la-vivienda/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Mujeres uruguayas contra la violencia doméstica: una mirada retrospectiva sobre la sociedad civil organizada</title>
		<link>http://www.distintaslatitudes.net/mujeres-uruguayas-contra-la-violencia-domestica-una-mirada-retrospectiva-sobre-la-sociedad-civil-organizada</link>
		<comments>http://www.distintaslatitudes.net/mujeres-uruguayas-contra-la-violencia-domestica-una-mirada-retrospectiva-sobre-la-sociedad-civil-organizada#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 08 May 2012 17:34:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carolina Clavero White</dc:creator>
				<category><![CDATA[Featured]]></category>
		<category><![CDATA[Meditación en el umbral]]></category>
		<category><![CDATA[22]]></category>
		<category><![CDATA[Uruguay]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.distintaslatitudes.net/?p=3887</guid>
		<description><![CDATA[En los primeros años de integración del movimiento de mujeres en Uruguay no estaba presente la violencia doméstica como un problema. Sin embargo, poco a poco éste comenzó a tomar un lugar toral en la lucha de las mujeres. Carolina Clavero White explica por qué. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: justify;" align="right">Este texto forma parte del proyecto &#8220;Pensar los feminismos latinoamericanos desde la acción colectiva&#8221; de <em><strong>Distintas Latitudes</strong>, </em>coordinado por Natalia Flores Garrido. Si quieres ver la convocatoria, <a href="http://www.distintaslatitudes.net/pensar-los-feminismos-latinoamericanos-desde-la-accion-colectiva">da clic aquí</a>.</p>
</blockquote>
<p align="right">
<p align="right"><strong><em>Nos conocemos desde hace tanto que ya no podemos mentirnos. </em></strong></p>
<p align="right"><strong><em>Sólo  podemos quedarnos e intentar un milagro.</em></strong></p>
<p align="right"><em>(Montevideanas, </em>obra teatral de M. González Gil y D. Botti<em>)</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Lo que busca mostrar el presente trabajo es el proceso mediante el cual, en un período de menos de veinte años, un tema ausente en el debate social de Uruguay- como es el de la violencia doméstica &#8211; llegó a ser reconocido como problema social y supuso la urgencia de ser superado como práctica social. Pero sobre todo, nos interesa destacar que a partir de la construcción social de la violencia doméstica como problema social y público se erige la historia de un movimiento de mujeres, sus organizaciones y estrategias para llevar adelante el tema en diferentes contextos y, al mismo tiempo, consolidarse como actor político y sujeto histórico de nuestro país.<a title="" href="#_ftn1">[1]</a></p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/feminismo-uruguay.jpg" rel="lightbox[3887]"><img class="alignright size-full wp-image-3900" title="feminismo uruguay" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/feminismo-uruguay.jpg" alt="" width="256" height="192" /></a>El contexto que motivó el nacimiento del movimiento contemporáneo de  mujeres fue el régimen autoritario de 1973-1985. Si bien la constitución de diferentes organizaciones y grupos de mujeres no fue algo novedoso en Uruguay, difieren de los anteriores por su naturaleza y objetivos. (Prates y Villamil, 1985)<a title="" href="#_ftn2">[2]</a>. En primer lugar, la situación económica del país determinó un ingreso masivo de las mujeres al mercado laboral. En segundo lugar, las mujeres desarrollaron diferentes mecanismos de resistencia al régimen, tanto en los ámbitos domésticos y barriales, como en los espacios públicos y callejeros hacia el final del mismo. Estos dos espacios de encuentros &#8211; el laboral y el espacio de militancia- permitieron <em>poner en común</em> sus historias de vidas. Fueron espacios donde  tomaron contacto con otras mujeres, colectivizaron los problemas personales y barriales y comenzaron a entender que había una condición que les era propia por el hecho de ser mujeres. La posibilidad de encontrarse, poner en palabras y dialogar tuvo un efecto transformador y les permitió develar una realidad oculta: el de la violencia  doméstica.</p>
<p>En los primeros años de integración del movimiento de mujeres, no estaba presente la violencia doméstica como un problema. Creyeron por mucho tiempo, que había cosas que “acá no pasaban”, ya que la historia del Uruguay mostraba que  nuestro contexto había sido favorable a la mujer en relación a otros países latinoamericanos en lo que tiene que ver con leyes civiles y políticas. Sin embargo,  las mujeres reunidas en casas de familia para organizar marchas y caceroladas contra el régimen autoritario, se encontraron frente a ciertas  condiciones de injusticia, sobre todo al interior de las relaciones familiares. Esas condiciones tenían que ver con posibilidades, modos de estar en el mundo, formas de entenderse a sí mismas y  su relación con los otros. Algunos ejemplos se manifestaban cuando no tenían con quien dejar a los hijos cuando querían participar políticamente, porque los roles domésticos eran <em>privativos</em> de las mujeres. Muchas sufrían violencia física  por parte de sus compañeros, pero la callaban, ya que dentro de los patrones culturales estaba naturalizado el hecho de que el varón castigara a “su” mujer y a “sus” hijos si las circunstancias lo ameritaban.</p>
<p>En este contexto comenzaron a apropiarse de una nueva retórica, es decir  comenzaron a visualizar y verbalizar un ser femenino distinto. Descubrieron que tenían valor como sujeto político, valor como sujeto económico, y por lo tanto, valor como sujeto de derecho; un derecho que iba más allá de lo público y político. Sintieron la necesidad de que esto se valorara socialmente y en especial por sus compañeros varones. No buscaron suplantarlos en los puestos de decisión y poder, sino más bien construir y consolidar relaciones justas y equitativas entre los géneros tanto en los espacios públicos como privados.</p>
<p>Este deseo de transformación de los patrones y prácticas androcéntricas las vinculó al feminismo como corriente de pensamiento, donde más tarde encontraron una herramienta teórica para interpretar la realidad. Pero vale la pena destacar que si bien muchos de los grupos en la actualidad se declaran feministas, no es el feminismo lo que en una primera instancia  impulsó a las mujeres a la transformación, sino las experiencias concretas de dolor, desigualdad e injustica.</p>
<p>El caso de Flor de Lis Rodríguez en 1989 es un ejemplo paradigmático. La relación estrecha de Flor con el movimiento de mujeres como mecanismo para superar la situación de violencia que sufría desde hace años por parte de su marido – que finalmente la  mató en la calle cuando salió a comprar el pan un domingo- , fue especialmente significativa. Para las mujeres del movimiento fue uno de los primeros hechos de indignación, toma de conciencia y posterior denuncia: frente a los esfuerzos realizados, el Estado no tenía respuestas eficientes. Me animo a decir que el caso de Flor desnudó la situación de negligencia por parte del Estado y de la sociedad toda que aún estaba adormecida.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/violencia-domestica.jpg" rel="lightbox[3887]"><img class="alignleft size-medium wp-image-3901" title="violencia domestica" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/violencia-domestica-300x197.jpg" alt="" width="300" height="197" /></a>Esta nueva conciencia las llevó a la creación de grupos que dieran respuesta a la situación de violencia doméstica. Estos grupos se constituyeron como organizaciones no gubernamentales bajo dos perfiles: uno de reflexión, investigación y difusión exclusivamente, y otro de trabajo directo con las mujeres que sufren violencia a través del asesoramiento jurídico, psicológico y de capacitaciones especiales.</p>
<p>La primera organización de estudio, investigación y formación que se fundó en Uruguay fue GRECMU. Luego le sigue  PLEMUU,  Cotidiano Mujer y el Espacio Feminista. En el segundo grupo encontramos el caso de SOS Mujer, Mujer Ahora, Instituto Mujer y Sociedad, Casa de la Mujer de la Unión, Grupo Interdisciplinario sobre violencia contra la mujer, Centro de asistencia a la Mujer maltratada (CAMM), Casa de la Mujer María de Abella y  Luna Nueva. Lo acompasaban los grupos de mujeres de los partidos políticos y la Comisión de Mujeres del PIT-CNT. Si bien las acciones que llevan adelante los grupos tienen diferente alcance y desarrollo, y existen tensiones entre ellos, la mayoría de las mujeres reconocen el valor de las diferentes acciones para atacar el problema de la violencia.</p>
<p>Las mujeres ya organizadas comprendieron que el problema requería un trabajo colectivo. Tal es así que en 1992, integraron la Red Nacional de Organizaciones No Gubernamentales contra la Violencia Sexual y Doméstica de alcance latinoamericano. Por otra parte profundizaron el contacto con movimientos de mujeres a escala global a través de la participación en conferencias y convenciones internacionales.<a title="" href="#_ftn3">[3]</a> Estas instancias colectivas y globales ofrecieron un marco interpretativo para abordar el problema de la violencia doméstica bajo tres ejes principales: el de la discriminación contra la mujer; el de los derechos de los niños, niñas y adolescentes; y el del rol del Estado como legislador garante de los derechos en el ámbito privado o doméstico.</p>
<p>Evidentemente la accesibilidad a las tecnologías comunicacionales, cada vez de mayor alcance, aceitaron estos vínculos internacionales que les permitieron una mirada más global del problema y una conceptualización de las problemáticas locales. La participación de las mujeres uruguayas en La Conferencia Mundial de Beijing en 1995, es un hito importante en este camino. En primer lugar por la preparación que les implicó; fue la primera vez que este movimiento tuvo que dar cuenta del estado de situación de la mujer en el Uruguay, lo que supuso relevar datos, hacer diagnósticos, realizar talleres y encuentros tanto en Montevideo como en el interior del país. Y esto se realizó no sólo en la esfera de la sociedad civil,  sino también a nivel Estatal. Al regresar de la conferencia trajeron consigo nuevos compromisos asumidos y nuevos retos. De ahí la creación de otra red: la Comisión Nacional de Seguimiento de los Compromisos de Beijing encargada de monitorear el cumplimiento del Plan de Acción de la Conferencia por parte del Estado uruguayo.</p>
<p>La sensibilización cada vez mayor en la población sobre la violencia doméstica impulsó otros esfuerzos: los que surgen a nivel estatal (que no son analizados en este trabajo) y los de otros grupos de mujeres que están por fuera de las ONGs pero estrechamente vinculadas a ellas. Tal es el caso de La Bancada Bicameral Femenina<a title="" href="#_ftn4">[4]</a>, que el 8 de marzo de 2000 en su primer acto colectivo, solicitó que se desarchivara el proyecto de ley sobre violencia doméstica que había sido presentado en 1999 por la bancada del Encuentro Progresista – Frente Amplio; las campañas públicas de los medios de comunicación en 2002, que impulsaron la sensibilización sobre el tema  y plantearon a toda la sociedad el compromiso de denunciar la violencia doméstica; y la Campaña del Crespón: “Ni una muerte más por violencia doméstica” realizada entre 2001 y 2002 y que consistió en la colocación de una balconera y un crespón negro en el local de la Comuna Mujer Nº 9 cada vez que moría una mujer, e invitaba a toda la ciudadanía a hacer lo mismo<a title="" href="#_ftn5">[5]</a>.</p>
<p>El proceso  de redacción y aprobación de la Ley Nº 17.514 de Violencia Doméstica, entre los años 1999 y 2002, significó el mayor esfuerzo de coordinación de mujeres pertenecientes a todos los sectores: de la sociedad civil, mujeres políticas, académicas. Pero más allá del significado que la aprobación de la ley puede tener para el tratamiento del problema de la violencia doméstica, me interesa resaltar el efecto que el proceso tuvo sobre el movimiento de mujeres en tanto las consolidó como tal y permitió una mayor visibilización del movimiento como sujeto social y político.</p>
<p>La extensión de los derechos de seguridad, libertad, igualdad política y una vida sana y libre de violencia para todos los integrantes de la sociedad uruguaya, son en mi opinión, principios universales que se reclaman en la lucha particular contra la violencia doméstica hacia las mujeres. Y en tanto son reclamados en una lucha particular visibiliza la identidad dislocada de las mujeres que la sufren. Por esto creo que el movimiento de mujeres contra la violencia doméstica es un intento por sanar  identidades lastimadas.</p>
<p>Día a día seguimos viendo y escuchando situaciones de violencia doméstica. Los esfuerzos no han sido en vano, es más, se han redoblado. Las campañas públicas del colectivo Mujeres de Negro con su convocatoria a reunirse y denunciar casos de violencia en la explanada municipal; los spot publicitarios, los talleres de sensibilización y capacitación que se siguen instrumentando por parte de las organizaciones de mujeres tradicionales y otras más recientes, dan cuenta de ello. Todas son mujeres que hablan, comparten, reflexionan, denuncian, reclaman, se ponen en movimiento para dar respuesta y exigirlas. Hacer memoria en relación a estas mujeres organizadas, permite conocer el modo en que ellas se reconocieron en un espacio temporal y espacial común que las habilitó a  contar, pero también escuchar y latir unas con otras, comprenderse y soñarse.</p>
<p>En la obra teatral <em>Montevideana,</em> de Manuel Gonzáles Gil y Daniel Botti, encontré la mejor expresión de lo que este trabajo nos permite descubrir: la tremenda voluntad de estas mujeres por apuntar contra la disgregación y la fragmentación en la que la historia, implacable y cruel,  parece colocarnos.</p>
<p><em>Dicen que nuestra historia es como un verdugo</em></p>
<p><em>con la mirada vuelta hacia atrás.</em></p>
<p><em>Que es como una serpiente que muerde su propia cola.</em></p>
<p><em>Así será, pero aquí estamos.</em></p>
<p><em>Nacimos a la vera de este río como mar. </em></p>
<p><em>Nos conocemos desde hace tanto que ya no podemos mentirnos. </em></p>
<p><em>Sólo  podemos quedarnos e intentar un milagro.</em></p>
<p><em>Porque bajo este cielo aprendimos a imaginarnos.<br />
Porque sólo bajo esta lluvia y contra este viento nos reconocemos.<br />
En este espacio nos soñamos.<br />
Con este aroma, podemos comprendernos.<br />
Y sólo en esta tierra sabemos oírnos y sentirnos latir.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Es en la notable  presencia de ese “nosotros” incluyente en el  que radica toda la potencialidad de transformación del ser humano. Deseo que esa transformación sea de todas y todos para la dignidad de la vida humana.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>BIBLOGRAFÍA</strong></p>
<p>Acosta, Gladis. “Violencia contra la mujer: tratamiento jurídico internacional.” En <em>De Nairobi a Beijing. Diagnósticos y propuestas. </em>ISIS Internacional- Ediciones de las Mujeres N° 21. Santiago de Chile, 1994, pp. 73-86</p>
<p>Araújo, Kathya, Virginia Guzmán y Amalia Mauro, “El surgimiento de la violencia doméstica como problema público y objeto de políticas”. En <em>Revista de la Cepal 70</em>, 2000, pp133-145.</p>
<p>Azcuy, Virginia. “Teología ante el reto del género: la cuestión y el debate antropológico” En <em>Proyecto 45</em>, Buenos Aires, 2004, pp 9-37</p>
<p>Bareiro, Line, “Democracia/s, ciudadanía y Estado en América Latina en el siglo XXI. Análisis de género de los caminos recorridos desde la década del ´80 y futuros posibles&#8221;, Unidad N° IV, Seminario PRIGEPP-FLACSO, Buenos Aires, 2008.</p>
<p>Bareiro, Line, “Reestructura política sin transformación social” En <em>Memoria del seminario internacional Reestructura política y transformación social</em>, DAWN/ REPEM, 1999, pp. 55-64</p>
<p>Bonder, Gloria. “Género y Subjetividad: avatares de una relación no evidente” En <em>Género y Epistemología: mujeres y disciplinas</em>, PIEG, Universidad de Chile, 1998</p>
<p>Bunch, Charlotte,  “La intolerable violencia contra las mujeres y</p>
<p>las niñas”. En <em>El Progreso de las Naciones 1997</em>, UNICEF, 1997, pp. 41-45</p>
<p>Cabrera, Miguel, “Filosofar desde una praxis ciudadana: artículos sobre la realidad uruguaya”, Doble clic editoras, Montevideo, 2007.</p>
<p>Chejter, Silvia, “Intervención Estatal y movimiento antiviolencia”. En <em>De Nairobi a Beijing. Diagnósticos y propuestas</em>, ISIS Internacional- Ediciones de las Mujeres N° 21, Santiago de Chile, 1994, pp. 57-70.</p>
<p>Chiarotti, Susana, “Violenc<strong>i</strong>a contra la mujer: algunas reflexiones sobre las estrategias en América Latina”. En <em>Diálogos de Mar y de Viento</em>, CLADEM, 1995, pp. 36-39</p>
<p>CLADEM Uruguay –GRECMU (2004) <em>Derechos humanos, género y violencia doméstica</em>, Montevideo, 2004.</p>
<p>CLADEM, <em>Violencia doméstica después de la ley</em>, Montevideo, 2003.</p>
<p>Clavero White, Carolina, “El despertar de una nueva conciencia: memoria de lucha contra la violencia doméstica en Uruguay 1984-2002”, OBSUR, Montevideo, 2009.</p>
<p>Dufau, Graciela  y Nea Filgueira,<em> Violencia doméstica: un enfoque multidisciplinario</em>, FCU, Montevideo, 1997.</p>
<p>Dufau, Graciela, “Violencia doméstica: su problemática y últimas propuestas legales” En <em>Políticas Públicas: propuestas y estrategias desde una perspectiva de género y familia</em>, UNICEF/ Red de Género y familia, Montevideo, 2000.</p>
<p>Filgueira Carlos, “Movimientos sociales en la restauración del orden democrático uruguayo” En Carlos Filgueira (comp.) <em>Movimientos sociales en el Uruguay de hoy</em>. CLACSO-CIESU, Montevideo, 1985, pp.11-47</p>
<p>Johnson, Niki, “Género y Legislación en el Uruguay 1985-2002”, Informe final inédito de proyecto de investigación, financiado por Comisión Sectorial de Investigación Científica (CESIC) de la Universidad de la República, Montevideo, 2004.</p>
<p>Labastie, Mariana, “<strong>C</strong>ampaña del Crespón”, Mujer Ahora (versión electrónica), Montevideo, 2007.</p>
<p>Mananzan, Mary- John, “La socialización femenina. Las mujeres como víctimas y cómplices”.<em> </em>En <em>Concilium 252</em>, 1994, pp. 272-273.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>MYSU, “Vivir sin violencia: una experiencia para ser compartida” En Cuadernos de divulgación sobre derechos y salud sexual y reproductiva, Época 1, Nº 7, Montevideo, 2007.</p>
<p>Pateman, Carole, “Críticas feministas a la dicotomía público/privado.” En Carmen Castells (coord.)<em> Perspectivas feministas en teoría y política</em>, Paidós, Barcelona, 1992, pp. 31-52.</p>
<p>Paredes, Úrsula,  <em>Violencia doméstica. Del “no te metas,,,” a la crónica roja</em>,  Mujer Ahora, Montevideo, 1993.</p>
<p>PLEMUU, <em>La condición de la mujer uruguaya: una realidad y un desafío</em><strong>,</strong>  Montevideo, 1991.</p>
<p><em>Plan Nacional contra la Violencia Doméstica 2004- 2010</em>. Montevideo, 2003.</p>
<p>Prates, S y Rodríguez Villamil. “<em>Los movimientos sociales de mujeres en la transición a la democracia.” </em>En Carlos Filgueira (comp.), <em>Movimientos sociales en el Uruguay de hoy</em>. Ed. Banda oriental, CLACSO/ CIESU, Montevideo, 1985, pp. 159- 1995.</p>
<p>Red Uruguaya Contra la Violencia Doméstica y Sexual<strong>, </strong><em> Violencia doméstica e incidencia en políticas públicas</em>,  Montevideo, 2005.</p>
<p>Samuniski, Fanny. “<em>Más barato que bueno y bonito</em> “. En <em>Cotidiano Mujer </em>N°36, Época III, Montevideo,  diciembre 2001-marzo 2002, pp 29-30.</p>
<p>Sapriza, Graciela,  “Dueñas de la Calle”. En <em>Revista Encuentros </em>N°9, CEIU- FHCE Universidad de la República, Montevideo, 2003, pp.  89-147.</p>
<p>Schüssler Fiorenza, Elisabeth,  “Introducción”. En <em>Concilium 252</em>, 1994, pp.191-212.</p>
<p>Tamayo, Giulia, “La violencia contra las mujeres ¿legitimidad o trivialidad del discurso? En <em>La muralla y el laberinto</em>, CLADEM, 1996, pp. 58-61</p>
<p>Vargas, Virginia, “Mujeres de América Latina y el Caribe hacia Beijing.” (Entrevista). En <em>Diálogos de Mar y de Viento</em>,  CLADEM, 1995, pp.  21-24</p>
<p>Vargas, Virginia, “La cuarta Conferencia Mundial sobre la mujer: algunas reflexiones” En <em>La muralla y el laberinto</em>, CLADEM, 1996, pp. 25-33</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Páginas Web</strong></p>
<p>Barrig, Maruja, “Los malestares del feminismo latinoamericano: una nueva lectura”, 1998. En <a href="http://www.http.com//biblotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/losa98">http://www.http.com//biblotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/losa98</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Castro, Roberto y  Florinda Riquer,  “La investigación sobre violencia contra las mujeres en América Latina: entre el empirismo ciego y la teoría sin datos”, 2003, En <a href="http://www.scielo.br/pdf/csp/v19n1/14913.pdf">http://www.scielo.br/pdf/csp/v19n1/14913.pdf</a>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Larrain,  Soledad y Teresa Rodríguez , “Los orígenes y el control de la violencia doméstica en contra de la mujer”. En <a href="http://www.paho.org/Spanish/DD/PUB/PC541-202-209.pdf">http://www.paho.org/Spanish/DD/PUB/PC541-202-209.pdf</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>López Gómez, Alejandra y Carlos Güida, “Violencia de género, salud y derechos en las Américas” Simposio de la Organización Panamericana de la salud, Montevideo, 1999. En <a href="http://www.psico.edu.uy/academic/sexrep/OPSINFORME.doc">http://www.psico.edu.uy/academic/sexrep/OPSINFORME.doc</a>.</p>
<p><strong>Diarios</strong></p>
<p>La  República, Domingo 19 de noviembre de 1989.</p>
<p>La República. Lunes 13 de noviembre de 1989.</p>
<p>La República. Martes 14 de noviembre de 1989.</p>
<p>La República. Sábado 25 de noviembre de 1989.</p>
<p>Suplemento La República de las Mujeres, domingo 25 de noviembre de 2007.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Leyes</strong></p>
<p>Ley N° 16.707. Seguridad Ciudadana.</p>
<p>Ley N° 17.514. Violencia Doméstica.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> El presente artículo está realizado en torno a las conclusiones de la investigación publicada bajo el título “<em>El despertar de una nueva conciencia. Memoria de lucha contra la violencia doméstica en Uruguay (1984-2002)</em>”, Carolina Clavero White, OBSUR, Montevideo, 2009. El mismo se basa en entrevistas realizadas a 11 mujeres del movimiento; documentos y artículos periodísticos que se citan al final del artículo.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2">[2]</a> Según la conceptualización de Suzana Prates y Silvia Rodríguez Villamil este período estuvo precedido por dos etapas: una que se inicia a fines del siglo XIX y llega hasta mediados de 1940, caracterizada por las protestas y las reivindicaciones y que culmina con el logro de los derechos políticos y civiles de la mujer (leyes de 1932 y 1946) La siguiente, que  va desde 1940 hasta 1980, en la cual desaparecen las reivindicaciones de la mujer en el ámbito de lo “Público”; llamada también “Letárgica”. S. Prates y S. Rodriguez Villamil, “<em>Los movimientos sociales de mujeres en la transición a la democracia.” </em>En Carlos Filgueira (comp.), <em>Movimientos sociales en el Uruguay de hoy</em>. Ed. Banda oriental, CLACSO/ CIESU, Montevideo, 1985.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref3">[3]</a> Entre ellas, participaron en Nairobi (1985); Asamblea General de Naciones Unidas para la Convención sobre los Derechos del Niño (1989); Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos en Viena (1993); Convención Interamericana en Belém do Pará ( 1994).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref4">[4]</a>“La bancada Femenina es el instrumento a través del cual las parlamentarias han logrado avances significativos en materia de género, señalando que hay temas que atañen a todas más allá de las diferencias ideológicas partidarias. Es un espacio de coordinación interpartidaria, horizontal, y transversal, abierta a todas las legisladoras, titulares y suplentes que deseen integrarla. En general, las legisladoras tienen una larga trayectoria de militancia en el movimiento de mujeres, lo que beneficia el diálogo con las organizaciones de mujeres y consolida la conciencia a nivel parlamentario”. Johnson, Niki. <em>Género y legislación en el Uruguay. 1985-2002</em>.  Informe final inédito de proyecto de investigación, financiado por la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CESIC) de la Universidad de la República, Montevideo, 2004.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref5">[5]</a> “La idea del crespón prendió de tal manera que lo tomaron las periodistas de los informativos de televisión y las legisladoras (…) Para mi este hecho, si vos querés anecdótico, muestra cómo el movimiento de mujeres consiguió impactar con sus consignas en el mundo político” (Clavero: 2009, 54)</p>
</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.distintaslatitudes.net/mujeres-uruguayas-contra-la-violencia-domestica-una-mirada-retrospectiva-sobre-la-sociedad-civil-organizada/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Patio de Locos de Andrés Neuman. Literatura para la psique</title>
		<link>http://www.distintaslatitudes.net/patio-de-locos-de-andres-neuman-literatura-para-la-psique</link>
		<comments>http://www.distintaslatitudes.net/patio-de-locos-de-andres-neuman-literatura-para-la-psique#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 05 May 2012 20:21:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ivan Rivas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Featured]]></category>
		<category><![CDATA[La feria]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Reseñas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.distintaslatitudes.net/?p=3881</guid>
		<description><![CDATA[¿Vanguardista, descuidado, genio o simplemente un escritor en toda regla? Andrés Neuman, hispano-argentino, joven, premio alfaguara y conocedor de Horacio Quiroga, nos ofrece una lectura para interiorizar. La pregunta clave, siempre, es ¿qué está intentando decirnos?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando tenía tan sólo veintidós años y una novela publicada en Anagrama, la escritura de Andrés Neuman ya era una sólida propuesta. Actualmente ha destacado por su interés en la minificción y, por supuesto, la poesía. Ahora, es uno de los autores que dirigen el rumbo de la poesía. <em>Patio de locos</em> no es la excepción, pues se lee entre sus páginas una nueva forma de hacer versos.</p>
<p>Desde el inicio de los movimientos vanguardistas, la poesía comenzó a explorar nuevos caminos, nuevas maneras de robarle versos a la vida. Atrás quedaron los valores literarios que consagraron siglos y siglos de poesía. Por ejemplo, antes de los movimientos de vanguardia nunca hubiéramos pensado poetizar la velocidad o el avance de la tecnología; la estructura poética también se vio afectada. La métrica en los versos, la organización de las rimas y las imágenes poéticas tomaron un rumbo distinto.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Andrés-Neuman.jpg" rel="lightbox[3881]"><img class="alignright size-full wp-image-3882" title="Andrés Neuman" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Andrés-Neuman.jpg" alt="" width="183" height="142" /></a>Andrés Neuman demuestra estar consciente de lo anterior y la responsabilidad que conlleva escribir un poemario en nuestros días. <em>Patio de locos </em>conjunta no sólo las formas actuales de escribir; también es una reflexión sobre el ser humano, la literatura y el mundo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Los versos de Neuman se desarrollan, como el título del poemario indica, dentro de un patio donde los locos habitan. No es un manicomio como se podría deducir; tampoco hay referencias explícitas que ubiquen al lector dentro de un hospital. Sin embargo, hay camillas e inyecciones, enfermeras un doctor nube que se encarga del cuidado de los locos.</p>
<p>Esta oposición de locos y cuerdos, los enfermos y sus médicos, es el conflicto que predomina dentro de <em>Patio de locos</em>. A esta división de polos opuestos se agrega un tercer elemento, el narrador que continuamente se encuentra dando su punto de vista literario acerca de los sucesos ocurridos en el patio.</p>
<p>La presencia de un narrador dentro de un poemario es difícil de encontrar. Es decir, no es la voz que va dirigiendo las acciones sino un personaje más en los versos. Es fácil distinguirlo, debido a que, mientras los poemas avanzan, él opina, busca describir lo que va sucediendo sin mucho éxito y aprovecha para ir al baño. Existen dos características que distinguen al narrador de Neuman: por un lado, se encuentra dentro de las acciones y es un observador constante; por otro, las situaciones salen de su control.</p>
<p>Con esta conjunción de elementos, el lector podrá notar desde las primeras páginas que Neuman busca oponer la visión de la literatura frente a la vida tradicional. Cuando el narrador se percata del estado de los locos afirma sorprendido: “¡eso se llama asombro!”, sin embargo, el doctor acompañado de la razón se opone con un tono neutral: “eso se llama valium”.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Patio-de-Locos.jpg" rel="lightbox[3881]"><img class="alignleft size-full wp-image-3883" title="Patio de Locos" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Patio-de-Locos.jpg" alt="" width="225" height="225" /></a>Aunque se puede adoptar esta división para dirigir la lectura hasta el final, no sería suficiente. Cada uno de los locos solicita una atención particular. Por ejemplo, el loco rubio se encuentra en situaciones cotidianas y refleja la importancia de éstas; cuando es presentado por primera vez se encuentra en el baño, está orgulloso de su labor, con “su carita/ de plenitud, de esfuerzo”. Por otra parte, un tercer loco siempre se encuentra interesado por la premonición del escarabajo, probablemente es la representación del pensamiento dogmático, eso no lo sabemos. Así, desde otro loco hasta el loco astuto, son invitaciones para descubrir sus identidades, miedos e intereses.</p>
<p>El celador, la enfermera y el doctor nube son el conjunto opuesto que compone <em>Patio de locos</em>. Ellos representan la razón dentro de un espacio lleno de locura, son las formas de actuar acostumbradas. Ellos cumplen con su trabajo y con ello hacen el bien. Sin embargo, al estar conviviendo con locos es imposible no verlos interactuar. Cada que esto ocurre, los personajes y el lector van descubriendo que la locura dista mucho de ser la falta de razón.</p>
<p>Cuando la mirada se centra en la hechura de los versos, <em>Patio de locos</em> se redescubre lleno de referencias irónicas que ponen en duda la labor del poeta. Siendo poemas realizados con verso libre se espera, inmediatamente, la ausencia de rimas, empero, cuando estas aparecen son un pretexto para insertar la broma: “se altera el narrador ¡todo me rima!/ se recuesta en el catre/ y como es natural echa a correr”. Este tipo de referencias, no sólo hacen evidente la nueva forma de hacer poesía, también otorgan a la literatura una mayor libertad.</p>
<p>Una de las cosas más complicadas de llevar a cabo cuando se escribe es decir y hacer lo dicho. En diversas ocasiones, Neuman lo realiza e inserta un elemento que, hasta ahora, era poco común en la poesía: “la tarde agujereada/ va cayendo/ apunta el narrado buscando el haiku”</p>
<p>La ausencia de puntuación es un elemento que resaltará al ojo del lector preocupado por la forma. Es interesante notar que no se encuentran puntos, comas, punto y coma o dos puntos. En la poesía anterior al tiempo de las vanguardias, éstos eran un recurso importante para definir el ritmo del poema; esto no quiere decir que sean poemas carentes de él; al contrario, cada poema lo posee y es éste el que va dirigiendo el sentido de la lectura. Por otra parte, abunda el uso de paréntesis, signos de interrogación y admiración que introducen la presencia del narrador o enfatizan la importancia de algunos versos.</p>
<p><em>Patio de locos</em> sobresale por su innovación expresiva, su continua reflexión sobre la literatura, el interés por penetrar en la subjetividad del loco y el manejo del narrador como un personaje más. Es un poemario que invita a la relectura, si lo que se busca es penetrar en un mundo donde la locura y la razón son divididas por una línea casi imperceptible, donde pueden confundirse y, al final, no dejan de ser caras opuestas de una misma moneda.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Andrés-Neuman-caricatura.jpg" rel="lightbox[3881]"><img class="alignright size-full wp-image-3884" title="Andrés Neuman caricatura" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Andrés-Neuman-caricatura.jpg" alt="" width="160" height="149" /></a>Neuman se planta con seguridad frente a la poesía y no cabe duda que su escritura se inserta en este nuevo horizonte poético donde aun hay caminos no recorridos, o bien, asuntos que todavía es preferible no explicar: “hay cosas que se aplastan si se explican” dice el narrador.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.distintaslatitudes.net/patio-de-locos-de-andres-neuman-literatura-para-la-psique/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Todo empieza por querer saber&#8230; más (Reseña de &#8220;Lo anterior&#8221; de Cristina Rivera Garza)</title>
		<link>http://www.distintaslatitudes.net/todo-empieza-por-querer-saber-mas-resena-de-lo-anterior-de-cristina-rivera-garza</link>
		<comments>http://www.distintaslatitudes.net/todo-empieza-por-querer-saber-mas-resena-de-lo-anterior-de-cristina-rivera-garza#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 02 May 2012 20:22:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrea Colotla</dc:creator>
				<category><![CDATA[Featured]]></category>
		<category><![CDATA[La feria]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[Reseñas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.distintaslatitudes.net/?p=3874</guid>
		<description><![CDATA[Narradora, historiadora y poeta, Cristina Rivera es, por encima de todo, mexicana. Ha ganado todo tipo de premios, desde las becas FONCA hasta el Premio Sor Juana Inés de la Cruz. En esta analítica reseña descubrimos "Lo anterior", novela publicada por Cristina en 2004.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="right"><em>Lo Anterior</em>. Cristina Rivera Garza. México: Tusquets. 2012.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>El amor siempre ocurre después, en retrospectiva. El amor es siempre una reflexión.</em> En el proceso amoroso inventamos personas, paisajes, hechos; el amor es una alucinación proveniente del calor del desierto, de la incertidumbre del inicio o fin del mar y el cielo. El amor son palabras.</p>
<p><em><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/lo-anteriror-1.jpg" rel="lightbox[3874]"><img class="alignright size-medium wp-image-3875" title="Lo anterior" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/lo-anteriror-1-192x300.jpg" alt="" width="192" height="300" /></a>Lo Anterior</em>, publicada en 2004 y reimpresa actualmente, es una novela sin historia, sin fin, sin conflicto; es contar lo que se resiste a ser contado. El título de la novela se carga de sentido cuando se afirma que el amor sólo puede verse en retrospectiva, pues precisamente lo que se plasma es lo anterior al amor, lo que hace que aquel suceda y que sólo recordándolo se puede estar seguro que <em>es</em> o <em>fue </em>realmente amor.</p>
<p>Un hombre en el desierto, otro en un restaurante, uno más en la terraza y el último frente a una mujer que ha venido del espacio. Todo inicia con una fotografía, evento recurrente que sólo irá cambiando de focalización, como si se tratara de varias tomas instantáneas desde ángulos diferentes, desde un ella, un yo, un tú.</p>
<p>El hombre del desierto fue rescatado de la muerte por una mujer que lo hospeda en su casa mientras se recupera; su pareja, un médico, la cuestiona siempre. El hombre en el restaurante habla con una mujer que escribe todo lo que dice. El de la terraza es mudo, escucha a una mujer hablando siempre a la vez que son observados por otro hombre, <em>o mujer</em>. Y el otro ayudó a una mujer también en el desierto, él cree que ella es de otro planeta.</p>
<p>La tipografía marca la pauta. Sin nombres, tendremos que poner atención en la ubicación del personaje y los símbolos para dilucidar quién narra, quién escribe y quién escucha.  El espacio cobra mayor importancia sobre el tiempo, pues la historia marca un eterno retorno al instante; el tiempo viaja en círculos concéntricos que generan densidad, se detiene una y otra vez en la misma imagen, el hombre en el desierto. Esta circularidad se hace sumamente visible en las últimas páginas, donde se vuelve a contar el inicio desde distintas perspectivas.</p>
<p>Los hombres carecen de particularidad (salvo uno que podemos inferir es aquel del desierto), lo que en conjunción con el espacio tan difuminado, deja libre al lector para especular y formular hipótesis. Se trata de un texto que busca la reflexión, es un hombre que puede ser todos los hombres y una historia que cada cual decide cómo contar, o cómo leer.</p>
<p>Es una novela metaficcional en el sentido de la lectura, y metadiegética en el sentido de la construcción, donde se ponen en juego la tematización y la caracterización de los personajes; no son cuatro historias sueltas, unas contienen a las otras y todas forman una homogeneidad.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/lo-anterior-3-cristina-rivera-garza.jpg" rel="lightbox[3874]"><img class="alignleft size-medium wp-image-3876" title="Cristina Rivera Garza, Tamaulipas, 1964" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/lo-anterior-3-cristina-rivera-garza-300x202.jpg" alt="" width="300" height="202" /></a>La intertextualidad nos remite a textos filosóficos sobre el amor y el ventrilocuismo, ya que en un capítulo la autora entreteje este tema para aclarar un poco la polifonía. Incluso dicha intertextualidad se volverá lúdica al sugerir que se cambien las acciones y los personajes del poema “Sleep is the Only Durable Narrative” de Elizabeth Robinson, por los del libro.</p>
<p>Siguiendo por este camino, también encontramos presencias de las artes plásticas: un cuadro de Degas “L´homme et le Pantin o Henri Michel-Levy” y otro de Juan Muñoz, “Ventriloquist looping at a double interior”. Ambos dan prioridad a la figura humana, ya sea aislada o en grupo, lo cual invita al espectador a mirarla desde varios ángulos y crear historias entre los personajes.</p>
<p>Estudios de género y problemas de identidad también se reflejan en la obra, el eterno postulado de que en cada ser existe una parte femenina y otra masculina. Al inicio el lector encontrará frases femeninas que serán repetidas por voces masculinas en un juego de ecos. Es evidente la reflexión sobre las posibilidades creativas del lenguaje, donde encontramos disertaciones en torno a palabras como: resolana, sargazo, nada, boca y hoyar. No se apuesta por la verosimilitud, sino por la complacencia del lenguaje creador.</p>
<p>Por su construcción, con tantos cortes y cambios de focalización, recuerda a la técnica cinematográfica, donde la voz narrativa vendría a ser la cámara fotográfica con que se suscitó el primer encuentro. Así como las imágenes que parecieran estar en zoom y las tomas detalladas de los movimientos de los personajes. Lo visual se refuerza con las detalladas descripciones, sobre todo tomando en cuenta la ventriloquia y el hombre mudo; la descripción se convierte en un recurso narrativo que afirma la materialidad del mundo representado y el arduo trabajo de producción textual.</p>
<p><em>Lo Anterior</em> tiene marcados rasgos de la nueva novela latinoamericana, como la narración fragmentaria y la simultaneidad, las múltiples perspectivas, la diferenciación tipográfica, trama anacrónica y la activación del lector. Todo esto nos lleva a valorar a <em>Lo Anterior</em> como una de las grandes novelas contemporáneas, dónde la temática se sacrifica por la perfección estética. Es una nueva mirada a las historias de amor, es una nueva mirada al mundo, en el que todo depende del ángulo desde donde se mire.</p>
<p>Cabe mencionar que cualquier lector que goce de este tipo de literatura, reflexiva, profunda, juguetona, que pone en juego las competencias lectoras e intelectuales de cada cual, y donde la tipografía es tan importante como la historia, puede recurrir a los textos no sólo de Cristina Rivera Garza, sino de Salvador Elizondo (<em>Farabeuf </em>o <em>El Hipogeo Secreto</em>), José Emilio Pacheco (<em>Morirás lejos</em>), Max Aub, (<em>Juego de Cartas</em>)<em>, </em>incluso Julio Cortazar<em> </em>(<em>Rayuela</em>)<em>.</em></p>
<p>Por último resta decir que Cristina Rivera Garza está llamada a ser una de las mejores representantes de las letras mexicanas y nos recuerda que a pesar de la situación tan conocida en el norte de este país, la producción cultural lucha por mantenerse.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Lo-anterior-4.jpg" rel="lightbox[3874]"><img class="size-medium wp-image-3877 aligncenter" title="Cristina Rivera" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/05/Lo-anterior-4-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" /></a></p>
<p><strong> </strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.distintaslatitudes.net/todo-empieza-por-querer-saber-mas-resena-de-lo-anterior-de-cristina-rivera-garza/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Vivir despacio en América Latina</title>
		<link>http://www.distintaslatitudes.net/vivir-despacio-en-america-latina</link>
		<comments>http://www.distintaslatitudes.net/vivir-despacio-en-america-latina#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Apr 2012 08:33:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Felipe Pardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Canto general]]></category>
		<category><![CDATA[Featured]]></category>
		<category><![CDATA[22]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.distintaslatitudes.net/?p=3860</guid>
		<description><![CDATA[América Latina es una región donde es maravilloso vivir, y donde hemos visto que la calidad de vida ha mejorado sustancialmente en los últimos años. No obstante, todo puede echarse a perder si un solo factor se entromete en esto: la velocidad. O más bien, la búsqueda de velocidad excesiva donde no se necesita.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <a href="https://twitter.com/#!/carlosfpardo">@CarlosFPardo</a> (Colombiano, director de la Fundación Despacio. Colaborador de <strong><em>Distintas Latitudes</em></strong>).</p>
<p>América Latina es una región donde es maravilloso vivir, y donde hemos visto que la calidad de vida ha mejorado sustancialmente en los últimos años. Se ha reducido la mortalidad infantil, ha mejorado la educación y, en general, la gente puede vivir más tranquila en sus ciudades. En términos urbanos, algunas ciudades han salido a la delantera a darnos ejemplos extraordinarios de cómo el espacio físico nos puede dar una mejor vida, y cómo el complemento a ese espacio físico es una cultura de ciudad y ciudadanos que genera bienestar, apropiación y orgullo en los habitantes. Hay comida increíble, la gente sabe bailar como los dioses y tenemos deportistas maravillosos.</p>
<p>No obstante, todo puede echarse a perder si un solo factor se entromete en esto: la velocidad. O más bien, la búsqueda de velocidad excesiva donde no se necesita. Esto consiste una idea según la cual lo que estamos haciendo debería ir más rápido: debemos comer más rápido, debemos andar más rápido y debemos pensar y producir más rápido. La consecuencia que siempre se esperó de esta filosofía coja fue (y es) que vamos a lograr más cosas en menos tiempo o con menos dinero. Lo que realmente ha sucedido es que hemos logrado hacer más cosas con menor calidad y con consecuencias nefastas: depresión, suicidios, accidentes y tristeza generalizada. Además, esto ha generado comida inmunda y salud paupérrima. Una vida rápida es una vida peligrosa, mediocre y triste.</p>
<p>Para ser más específicos, lo siguiente ha comenzado a suceder:</p>
<p>-        Los límites de velocidad de muchas autopistas se han incrementado (incluso hasta 120 km/h);</p>
<p>-        Los lugares de comida rápida han proliferado por doquier  (no es posible tomar una foto de un centro histórico sin la M mayúscula amarilla asomándose por ahí);</p>
<p>-        Los lugares de trabajo se han enamorado de los conceptos de planeación estratégica, al punto que les gusta solamente implementar el “hacer más con menos”. De ahí la proliferación del síndrome <em>burnout</em> (no hay traducción) en las empresas;</p>
<p>-        Nos hemos volteado a pensar en tener más cosas en lugar de ser mejores personas. De ahí las vidas personales que se caracterizan por la cantidad de ropa en su closet, el cilindraje de su carro o el precio de esa camiseta que compraron para salir a hacer <em>jogging</em>.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/04/despacio-1.jpg" rel="lightbox[3860]"><img class="alignright size-medium wp-image-3861" title="despacio 1" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/04/despacio-1-300x239.jpg" alt="" width="300" height="239" /></a>¿Qué hacer? Primero que todo, hay que admitir que el desarrollo de una ciudad es positivo, y que no se debe esperar que todos dejen de comprar cosas de un día para el otro ni que tengan un solo par de zapatos y anden a pie (y pasito a pasito) para todas partes. Pero sí se pueden mesurar las cosas. De nada nos sirve ir rápido si nos estamos muriendo, y de nada nos sirve gastar toda la plata en comida y ropa y esa comida es inmunda y la ropa no nos hace felices. Todo esto implica reorientar nuestra visión de la velocidad como valor principal de nuestras vidas, trabajos, ciudades y demás.</p>
<p>Una de las soluciones ha sido el “Slow living” (vivir despacio, digamos) que nació de la idea de Slow Food (Comida Despacio, digamos) y que a su vez nació como una reacción a la construcción de un McDonalds en una ciudad italiana. Esto también generó un movimiento cuyo <em>manifesto</em> nos dice que no debemos ir tan rápido y que debemos reflexionar sobre la velocidad. El movimiento después tuvo muchos adherentes que comenzaron a proponer otras formas de ir despacio, desde la música hasta el sexo e incluso las ciudades. Esta última se denominó <em>Citt</em><em>à Slow</em>, donde se propone implementar los principios de la vida Slow a una ciudad – el único problema con esta última propuesta es que solo “acepta” ciudades de menos de 50 mil habitantes (¡ahí, todas las capitales de América Latina se quedan por fuera!).</p>
<p>El beneficio de esa vida despacio es que podemos reflexionar sobre la velocidad en que hacemos las cosas, en que reflexionamos las cosas y cómo experimentamos la realidad y actuamos ante ella. Ir a una velocidad apropiada nos permite ver bien lo que nos rodea (literalmente, si caminamos de un sitio a otro vemos más detalles que si fuéramos en una automóvil a toda mecha). También nos permite darnos cuenta que hacer las cosas más despacio nos ayuda a hacerlas con mejor calidad. Trabajar y vivir se vuelve un arte, y nos damos cuenta que para hacer algo bien hay que pensarlo bien y para eso se necesita tiempo. Lo único que nos falta es ver cómo en América Latina lo comienzan a implementar de manera lógica e inteligente, para sacarle provecho a todo lo que nos ha dado una identidad como latinos, tranquilos y festivos, y que realmente todos tenemos una idea muy clara de qué es eso de Vivir Despacio.</p>
<p>(para más info: www.despacio.org , pardo.tumblr.com )</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.distintaslatitudes.net/vivir-despacio-en-america-latina/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>22. Miscelánea latinoamericana</title>
		<link>http://www.distintaslatitudes.net/22-miscelanea-latinoamericana</link>
		<comments>http://www.distintaslatitudes.net/22-miscelanea-latinoamericana#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Apr 2012 08:26:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Distintas Latitudes</dc:creator>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Editorial]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.distintaslatitudes.net/?p=3854</guid>
		<description><![CDATA[El lugar común es de sobra conocido: América Latina es un mosaico inacabable de imágenes, sonidos, sabores, climas, acentos, fiestas y tradiciones que, de varias maneras, se vinculan (o se oponen) entre sí. Es precisamente esta diversidad -étnica, social, geográfica, económica, temática- la que hace que Latinoamérica sea un sujeto en ocasiones tan difuso, tan abstracto, tan difícil de asir, que lo mismo causa admiración y orgullo que sinsabores y dolores de cabeza. 

En los textos que estaremos publicando en los próximos días pretendemos notar que no hay temas pequeños ni problemáticas aisladas, aunque la visión o el tratamiento de los mismos sea eminentemente local. 

Los esfuerzos de la sociedad civil en Colombia, los debates políticos en México o Venezuela, las batallas de género en Brasil o Argentina, las estrategias de seguridad en Centroamérica, o la defensa de la libertad de expresión en Ecuador o Perú, entre muchos otros, son temas que en el mediano o largo plazo tendrán una incidencia directa en la forma de concebir esta región del mundo. Los invitamos a seguir semana a semana este mosaico temático (y problemático) que es América Latina. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/04/ilust-dl-abril-2012.jpg" rel="lightbox[3854]"><img class="aligncenter size-full wp-image-3855" title="ilust dl abril 2012" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/04/ilust-dl-abril-2012.jpg" alt="" width="425" height="550" /></a></p>
<p>El lugar común es de sobra conocido: América Latina es un mosaico inacabable de imágenes, sonidos, sabores, climas, acentos, fiestas y tradiciones que, de varias maneras, se vinculan (o se oponen) entre sí. Es precisamente esta diversidad -étnica, social, geográfica, económica, temática- la que hace que Latinoamérica sea un sujeto en ocasiones tan difuso, tan abstracto, tan difícil de asir, que lo mismo causa admiración y orgullo que sinsabores y dolores de cabeza.</p>
<p>En los textos que estaremos publicando en los próximos días pretendemos notar que no hay temas pequeños ni problemáticas aisladas, aunque la visión o el tratamiento de los mismos sea eminentemente local. Los esfuerzos de la sociedad civil en Colombia, los debates políticos en México o Venezuela, las batallas de género en Brasil o Argentina, las estrategias de seguridad en Centroamérica, o la defensa de la libertad de expresión en Ecuador o Perú, entre muchos otros, son temas que en el mediano o largo plazo tendrán una incidencia directa en la forma de concebir esta región del mundo. Los invitamos a seguir semana a semana este mosaico temático (y problemático) que es América Latina.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.distintaslatitudes.net/22-miscelanea-latinoamericana/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La literatura ética del paraguayo Augusto Roa Bastos</title>
		<link>http://www.distintaslatitudes.net/la-literatura-etica-de-augusto-roa-bastos</link>
		<comments>http://www.distintaslatitudes.net/la-literatura-etica-de-augusto-roa-bastos#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Apr 2012 06:47:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Featured]]></category>
		<category><![CDATA[La feria]]></category>
		<category><![CDATA[22]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Paraguay]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.distintaslatitudes.net/?p=3866</guid>
		<description><![CDATA[¿Qué vinculación debe de tener el escritor con la realidad? El artículo presenta una reflexión sobre la idea de literatura comprometida que el escritor paraguayo Augusto Roa Bastos expresa a través de sus novelas, una peculiar concepción de lo que tiene que ser la “palabra” literaria y de como ésta tiene que actuar frente al lector. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Sara Carini</p>
<p>sara.carini@unicatt.it</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En una entrevista con Tomás Eloy Martínez Augusto Roa Bastos describe sus primeras obras literarias (publicadas como recién exiliado en Buenos Aires) como ejemplos de una literatura de protesta que poco tiempo después dejaría a un lado:</p>
<blockquote><p>Aquellas primeras obras cumplían ante la literatura una función ancilar. Recuerda que yo vivía en el exilio, desarraigado y desgarrado, sintiendo la necesidad de asumir la voz de los paraguayos que no tenían voz. Creía en el valor del mensaje, en la fuerza de la novela como un revulsivo social. Ahora advierto que me había sometido a una alienación moral al permitir que lo ético prevaleciera sobre lo estético y al aceptar que ese concepto descalibrara mis obras<a title="" href="#_ftn1">[1]</a>.</p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p>Sin embargo la literatura debe, en opinión de Roa Bastos ser ante todo ética, pero esto no quiere decir que tenga que ser un ‘panfleto’:</p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote><p>Cuando compuse <em>El Supremo</em> había dejado ya de ser el cruzado de una literatura militante. Lo que quería entonces era trabajar el texto desde adentro. Me había librado de esa conciencia que parecía estar dictándome los infortunios de la colectividad, y podía dejar que esos infortunios fueran irradiados por la vida misma del texto<a title="" href="#_ftn2">[2]</a>.</p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cómo indica Mónica Marinone la idea roabastiana de compromiso se basa en una “articulación […] equilibrada entre la percepción crítica y la participación a través de la <em>efectividad</em> de su práctica escrituraria”<a title="" href="#_ftn3">[3]</a> y por esto se acerca tanto a la idea de literatura de compromiso expuesta por Eco en <em>Opera aperta</em> que a la de ‘literature engagée’ teorizada por Sartre en <em>Qu’est que c’est la litterature</em><a title="" href="#_ftn4">[4]</a>. El compromiso tiene que ser la aceptación de los destinos del propio pueblo con el intento de compartir su destino y su crecimiento idea que se aclara también en la idea fundante de manipulación de la palabra que reside en el núcleo de su novela más exitosa, <em>Yo el </em>Supremo.</p>
<p><a href="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/04/roa-bastos.jpg" rel="lightbox[3866]"><img class="alignright size-medium wp-image-3867" title="roa-bastos" src="http://www.distintaslatitudes.net/wp-content/uploads/2012/04/roa-bastos-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a>Desde su publicación en 1974 <em>Yo el Supremo </em>ha sido indicado como uno de los ejemplos más contundentes de novela del dictador; de esta obra se subrayan la importancia de sus novedades formales, de su estructura narrativa y la fuerza de la deconstrucción del sentido mismo de Historia que subyace a toda la novela, toda la novela que gira alrededor del uso y de la concepción de la palabra. La ‘palabra’ y por lo tanto la escritura son, para Roa Bastos, medios mistificadores del mensaje. Cada palabra, por ser el resultado de una decisión arbitraria del hombre es, finalmente, portadora de múltiples significados y perspectivas “otras” sobre la realidad; es, tanto en el lenguaje escrito cómo en el lenguaje oral, sólo una de las posibles interpretaciones de la realidad disponibles. Esta concepción de la palabra, que se puede ampliar a cualquier tipo de comunicación, deriva sobre todo de la voluntad de Roa Bastos de contraponer la palabra escrita a la palabra oral en el intento primario de dejar que la parte guaraní de su identidad pudiera surgir de sus textos. Sin embargo este concepto se encuentra profundizado sobre todo en sus novelas a través de la aplicación de su definición de palabra a categorías universal, como pueden ser la Historia y reconstrucción de la identidad colectiva a través de los textos literarios.</p>
<p>El objetivo de la literatura roabastiana es conseguir que la palabra oral, escondida bajo la estructura escrita del texto, se perciba a través del texto literario. La escritura, como con sus convenciones sobre el lenguaje, mata la parte de discurso oral que contiene la oralidad, afirma su autoridad a través de la codificación del alfabeto e impone la comunicación unívoca, prohibición de la versión alternativa. Se define así como un medio incorrecto que falsea la situación por su subjetividad y falsifica, rompe, encumbra.</p>
<p>En cierto modo el concepto de palabra escrita como elemento arbitrario y por consiguiente subjetivo en ámbito hispanoamericano ofrece un paralelismo con la imposición de la palabra durante la Conquista y el consiguiente uso ‘fetiche’ de la palabra<a title="" href="#_ftn5">[5]</a> que caracterizará luego toda la sociedad del continente<a title="" href="#_ftn6">[6]</a>. En <em>Yo el Supremo</em> el acto político de imposición de una Historia Suprema escrita desde y a través del poder del dictador se ve frustrada supuestamente por la existencia de otras voces. El Supremo no consigue reescribir su propia historia y su Circular Perpetua se ve parodiada por las intromisiones del Compilador dentro del texto. Incluso escribir como acto físico se vuelve metáfora de la incoherencia del poder absoluto ya que el dictado del Supremo se ve invalidado por la escritura de su ‘fide-indigno’ secretario Patiño y tampoco controla las posibles lecturas e interpretaciones de la ‘Historia’ que pueden darse dentro de Paraguay (véase el panfleto pegado a la catedral). La imposición de la palabra oficial se demuestra inútil porque además no elimina la memoria hecho que demuestra otra vez la incoherencia de la palabra escrita frente a la palabra oral. Escribir es para el Supremo aplastar todavía más la identidad paraguaya a través de un solo discurso histórico, la persistencia de otros discursos, escritos u orales, atestiguan así la sobrevivencia de una identidad otra que jamás podrá silenciarse.</p>
<p>La estructura y la retórica de <em>Yo el Supremo</em> reconstruyen la historia colectiva de Paraguay pero al mismo tiempo fomentan en el lector una actividad espontánea de reflexión sobre los hechos. “El lector de <em>Yo el Supremo</em>”, dice Roa Bastos, “es un lector experto” quien tiene que elaborar el sentido de la pseudo-escritura del Compilador para concluir con una personal idea de los hechos. La idea de Roa Bastos es estimular A<span style="text-decoration: line-through;">e</span>l lector para que busque su propia perspectiva sobre los hechos históricos y políticos y al mismo tiempo recupere una cierta desconfianza hacia cualquier producción discursiva ‘oficial’. Roa Bastos describe el acto literario como una posibilidad ética para describir la realidad otra y al mismo tiempo describe el acto literario como una actitud independiente, el libro no pertenece al autor luego de su publicación. Para conseguir el objetivo la estructura de <em>Yo el Supremo </em>recalca la dimensión de la historia oficial tanto desde un punto de vista formal como estilístico y temático pero esto actúa como una puesta en acto de la dimensión ética de la literatura que concibe Roa Bastos para su narrativa. Desde un punto de vista teórico la recuperación del discurso político proprio de la historiografía oficial se manifiesta como una ‘estrategia’ que empuja el lector a una determinada interpretación de los hechos. El concepto de novela a-histórica que Roa Bastos afirma en una de sus tantas intervenciones a comentario de Yo el Supremo se vuelve así un momento de reelaboración del discurso histórico a través de la lectura. Roa Bastos vuelve sobre el tema con <em>Vigilia del Almirante</em>, publicada 17 años más tarde después de <em>Yo el Supremo</em> en la cual se busca reconstruir la Conquista a través de la retórica de la escritura. En <em>Vigilia del Almirante</em> se reconstruyen las memorias de Cristóbal Colón, quien dentro de la historia oficial y del discurso del héroe que caracteriza su escritura como conquistador escribe su íntima versión del viaje a América. La perspectiva en este caso es más interior y menos elaborada, sin embargo, por ser una visión “en subjetiva” de la historia de la conquista permite al lector reflexionar sobre la postura de América Latina frente a la conquista. De la misma manera la palabra como herramienta es<em> El fiscal</em> el medio a través del que el protagonista puede reencontrarse a sí mismo dentro de un contrapunto continuo con la historia del país que ya no le pertenece.</p>
<p>La literatura tiene que permitir que el lenguaje simbólico sea la línea de toque entre “las líneas que suelen correr paralelas de la ficción llamada historia y de la <em>historia</em> llamada <em>ficción</em>”<a title="" href="#_ftn7">[7]</a>. La literatura tiene que tener un contacto directo con el contexto al que se refiere y auspiciar por una toma de conciencia del lector que, en un segundo momento tendrá que hacer que la palabra se vuelva real, es decir, poner en práctica la literatura dentro de la realidad en la que vive. Esta postura frente al acto literario libra el autor, en este caso Roa Bastos, de tomar una posición demasiado vinculada con la situación específica. El contexto puede ser de este modo universal y la literatura tener una validez que va más allá del momento en el que se publica un libro. La literatura ética se vuelve así imprescindible en la construcción de un sentido literario que permita la reconstrucción de la historia a través de la literatura cumpliendo esa acción que desde siempre ha sido fundamental en las letras hispanoamericanas: la búsqueda de la identidad. No tan sólo la búsqueda de una identidad personal sino de una identidad colectiva que, por estar en los márgenes de los circuitos literarios internacionales se cuestiona más de una vez su lugar en el mundo. Hace falta ahora descubrir si esta concepción del acto literario permanece en la literatura actual y si persiste sería interesante entender si se ha modificado y cómo. Por lo que concierne los últimos éxitos literarios, como los de Rodrigo Rey Rosa, Laura Restrepo, Horacio Castellanos Moya, Yuri Herrera (cito en manera poco ordenada autores que han destacado dentro de la escena literaria) parece que la voluntad de continuar una literatura en cierto modo ética de la realidad persiste hoy recuperando lo que se impone como una puesta en acto de la escritura como relato ético y estético de al realidad a su alrededor, se trate o no de vincularse a hechos históricos o a las evoluciones de la sociedad. Todos los autores citados incluyen la realidad cotidiana de su propio país dentro de una reflexión más amplia sobre temas universales como la locura, la historia o la identidad insertando en el texto referencias a la crónica y a la historia reciente de los distintos contextos de referencia. No obstante los recursos utilizados para tratar estos temas difieren y se enmarcan en diferentes estilos literarios que, a la hora de mirar en conjunto a la literatura actual deben todavía encontrar pautas comunes más allá de la violencia y de la diferente postura de los escritores con respecto a la tradición literaria hispanoamericana del siglo pasado.</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Tomás Eloy Martínez, “Todo Roa Bastos. Entrevista con Tomás Eloy Martínez”, <em>Suplementos Anthropos</em>, n. 25, abril 1991, pp. 5-11: 10.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2">[2]</a> <em>Ivi.</em></p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref3">[3]</a> Mónica Marinone, “Redefinir identidades y fronteras: Augusto Roa Bastos y la <em>escritura</em> del nosotros”, en <em>e-l@tina. Revista electrónica de estudios latinoamericanos</em>, vol. 2, n. 7, abril-junio de 2004, pp. 3-11: 3.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref4">[4]</a> En <em>Opera aperta</em> Umberto Eco indica la desviación de la norma formal como un compromiso ya que actuando de esa manera el artista “que protesta sobre las formas ha cumplido una dúplice operación: rechazar una sistema de formas, […] pero ha actuado dentro de él […] se ha comprometido, con el mundo en el que vive, hablando un lenguaje que él artista cree haber inventado pero que le ha sido sugerido por la situación en la que se encuentra” [traducción mía]. Umberto Eco, <em>Opera aperta</em>, Bompiani, 1962, pp. 257-259. Mientras Sartre ve el compromiso del intelectual como algo primariamente ideológico que tiene que ver sobre todo con su postura frente a la realidad que quiere describir – Jean Paul Sartre, <em>Che cos’è la letteratura</em>, Il Saggiatore, 1960, pp. 11-121.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref5">[5]</a> Para un análisis de las relaciones cultura/escritura en América Latina véase M. Lienhard, <em>La voz y su huella. Escritura y conflicto étnico-cultural en América</em>, Casa de la Américas, La Habana, 1989, pp. 23-32.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref6">[6]</a> Para profundizar este aspecto véase Ángel Rama, <em>La ciudad letrada</em>, Ediciones del Norte, 2000.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref7">[7]</a> Augusto Roa Bastos, <em>Vigilia del Almirante</em>, Alfaguara, 1992, p. 79.</p>
</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.distintaslatitudes.net/la-literatura-etica-de-augusto-roa-bastos/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

