Texto: Tania Chacón
Portada: Alma Ríos

¿Cómo impulsar cambios estratégicos para que mejore la calidad de vida en la Ciudad de México? ¿Qué información y datos ayudarían a crear mejores políticas públicas? Para el nuevo gobierno de la Ciudad de México encabezado por Claudia Sheinbaum (2018-2024), las respuestas a estas interrogantes involucran los datos abiertos. Así lo muestra la liberación de conjuntos de datos que hizo la Agencia Digital de Innovación Pública de la Ciudad de México en enero de este 2019.

Entre la información que ya se puede conocer están datos sobre delitos a nivel de calle, todas las rutas de transporte concesionado de la ciudad, el atlas de riesgo y accidentes viales también a nivel de calle. Este nuevo portal forma parte del Plan Digital para la Ciudad de México. Cabe decir que diferentes organizaciones de la sociedad civil habían solicitado esta información por mucho tiempo.

La Agencia Digital de Innovación Pública, ADIP, forma parte de la administración gubernamental de la capital mexicana que entró en funciones en diciembre de 2018. Esta nueva oficina concentra las responsabilidades de diseñar, conducir e implementar políticas de gestión de datos, gobierno abierto, gobierno digital, gobernanza tecnológica y gobernanza de la infraestructura tecnológica de la Ciudad de México, según su propio portal.

Esta agencia se ha planteado simplificar trámites burocráticos, aumentar la conectividad de la ciudad, lograr mayor interacción entre gobierno y ciudadanos, generar políticas públicas basadas en evidencia e indicadores, entre otros en la misma línea. Para ello, elaboró un plan que contempla ocho puntos: un registro digital de dinero público e indicadores de desempeño; eliminación de trámites innecesarios; creación de plataformas digitales que eliminen mediadores entre gobiernos y ciudadanos; creación de un sistema único de atención ciudadana; armonización de compras tecnológicas para sistemas y para mejor comunicación entre dependencias gubernamentales; fundación de escuelas de código para mujeres y jóvenes excluidos; uso de información para evaluar políticas públicas y para toma de decisiones; y regulación del uso de infraestructura de telecomunicaciones para mejorar la conectividad.

Si bien el plan de la ADIP ya existe, ¿qué hace falta? ¿Cómo se pueden aprovechar los datos liberados? ¿Qué posibilidades se abren, a partir de este plan, para la participación ciudadana? ¿Cuáles son los retos de este acceso a la información? Para explorar estas preguntas, Distintas Latitudes buscó a algunas organizaciones que han exigido desde hace tiempo información al gobierno de la Ciudad de México.

Del dato a mejorar la seguridad vecinal

Una organización que ya ha puesto manos a la obra con los datos liberados es México Unido Contra la Delincuencia, la cual tiene un programa de empoderamiento ciudadano que se beneficia del conjunto de delitos a nivel de calle.

Con uno solo de estos datos, como explicó a Distintas Latitudes Alejandra Gasca, coordinadora de atención a víctimas de la organización, se puede realizar un diagnóstico sobre delitos específicos que están afectando a una comunidad y organizar pláticas que sean del interés de las y los vecinos, con el objetivo de abordar esos delitos con los cuales conviven día a día. Tras las pláticas, las y los vecinos se organizan con México Unido Contra la Delincuencia para recuperar el espacio público y rehabilitarlo Posteriormente viene un proceso de reapropiación del espacio, por ejemplo se organizan juntas vecinales en el lugar.

Durante estas actividades México Unido Contra la Delincuencia identifica a personas con interés de continuar el trabajo para obtener beneficios en su comunidad, así que les invita a tomar un taller de cultura de la legalidad y empoderamiento ciudadano. El tipo de proyectos que se realizan son, por ejemplo, reparación de luminarias, rehabilitación de banquetas y trabajo con padres de familia para la seguridad de niños y niñas en la escuela.

Al explorar los nuevos conjuntos de datos, dice Alejandra Gasca, “nos dimos cuenta que es una maravilla que estén además disponibles las carpetas de investigación por calle. Para nosotros es más fácil, nos facilita el trabajo con las comunidades. Para eso es para los que los estamos utilizando en estos últimos días. Ya habíamos solicitado, sí, pero no los habíamos obtenido”.

Sin embargo, en México Unido contra la Delincuencia tienen la inquietud de que la información sea accesible para toda la ciudadanía y no solo para quienes tienen experiencia técnica en el tema.“Aquí el gran reto en particular es qué tanta conectividad tienen las personas. Es una de las ciudades que tiene la más alta conectividad pero sigue siendo un tema importante. Otra es que la gente se entere de que existen estos datos, pueden descargarlos, leerlos. Estaba leyendo que uno de los objetivos de la agencia con los datos es que la gente los use para tomar decisiones. Pero si la gente no sabe que existen este tipo de datos y qué puedes hacer con ellos, es muy difícil que la ciudadanía en general los pueda manejar“, explica Alejandra Gasca, y opina que la Agencia tendría que hacer una muy buena campaña de comunicación al respecto.

Otra preocupación de Alejandra Gasca es que los datos se mantengan actualizados, “específicamente del tema de las carpetas de investigación de la procuraduría. Queremos ver primero cómo se actualizan los datos y la permanencia de la plataforma. Ha pasado en otras ocasiones que se liberan una serie de datos pero ya no pasa nada después. Lo que esperaríamos es que se siguieran actualizando y sepamos que hay un compromiso por parte de la autoridad de seguir alimentado”.  

A Alejandra Gasca le gustaría ver que la Agencia liberara también otra caja negra codiciada en materia de seguridad: “la información de juzgados cívicos. No tenemos idea, por ejemplo de por qué. Hemos tratado de investigar sobre el tema pero hay muy poca información. El trabajar con estos datos nos permitiría generar propuestas de política pública”.

Del dato a las políticas públicas

Mersive es una organización de soluciones tecnológicas que realizó un mapa para identificar cuáles son los cruces peatonales más peligrosos de la ciudad. Adrián Santuario, jefe de tecnología de Mersive, dijo a Distintas Latitudes que les emocionó mucho ver que la Agencia abrió información que las personas de la ciudad querían desde hace tiempo.

Pero Mersive comparte una inquietud con México Unido Contra la Delincuencia, “no es tan amable para que cualquiera tenga acceso a él. Tú entras a la página y le das un click y ves. Pero por ejemplo, si mi hermana que no es nada tec, quiere meterse y escucha esta cosa de ‘bases de datos’, y ‘data’, sí está como renuente a eso. Ponle que si supiera que liberaron el mapa que hicimos de los accidentes, el mapa está bien hecho, pero para alguien que ya sabe leer data”, explica Santuario.

Por esta razón el equipo de Mersive considera que ahora es tiempo de que las organizaciones y personas con más experiencia en el trabajo de datos bajen todavía un nivel más de comprensión la información, en conjunto con la Agencia.

A Adrián Santuario y el resto del equipo les gustaría que, siempre con respeto a la privacidad y datos personales, la Agencia pudiera hacer un perfil de dónde vienen las personas que cometen delitos. “Puede ser que es local, que sea del centro, o viene de otra zona. Entonces ya puedes ver de dónde viene la gente y tener políticas públicas, ¿por qué las personas de esa zona se ven en la necesidad de asaltar? Porque aquí sólo tenemos en dónde están asaltando. Tener esa fineza en la toma de decisiones pero ver qué está pasando, como gobierno qué nos está faltando. Y nosotros como iniciativa apoyar en generar como este tipo de mapas o herramientas para que se puedan tomar decisiones”, imagina Adrián Santuario.

Del dato a cero muertes en accidentes viales

México Previene, una organización dedicada a seguridad vial que participa en un proyecto llamado Visión Cero, el cual tiene como objetivo lograr que no haya una sola muerte más por accidentes de tránsito, ha comenzado a explorar los nuevos conjuntos de datos para su trabajo en este y otros proyectos, gracias a lo cual detectaron que muchos cruces peligrosos se ubican cerca de zonas escolares.

Ezequiel Palacios, coordinador de proyectos de México Previene contó a Distintas Latitudes que “nos sirve la liberación de los datos porque ahora vamos a a estar llevando a cabo actividades sobre esto en zonas escolares, y ahora vamos a saber a qué escuelas ir, no sólo en zonas céntricas”.

Aunque también celebran la apertura de información, en México Previene les inquieta la centralización de información entre dependencias que trabajan los mismos temas, particularmente accidentes viales, como explica Ezequiel Palacios, “tanto Secretaría de Seguridad Pública, como la Secretaría de Movilidad o la Secretaría de Salud tienen diferentes datos y estadísticas. Está incluso la cuestión de que a veces primero llegan las aseguradoras y ya no hay un registro del incidente. Luego el Instituto Nacional de Estadística y Geografía tiene otros datos de seguridad vial e incidentes”. En su opinión la Agencia podría servir como enlace y emitir criterios para unificar y centralizar los datos del tema y de esa manera generar información con la cual todas las partes interesadas puedan trabajar.

Para mejorar y facilitar su trabajo, Ezequiel Palacios piensa que resultaría de suma utilidad que las empresas que tienen vehículos no motorizados sin anclaje y funcionan a través de aplicaciones compartan la información de sus GPS, pues “eso va a permitir saber cómo se mueve la gente y hacia dónde, qué tanto uso les da la gente”.

De la liberación de datos a la institucionalización, los retos de la ADIP

¿Y qué dice la Agencia Digital sobre observaciones como las de México Unido Contra la Delincuencia, Mersive y México Previene? Para esto, Distintas Latitudes habló con Dulce Colín, de la Dirección de Gobierno Abierto del Centro de Gobierno Honesto, el cual se encarga del tema de datos abiertos en la ADIP.

Colín aseguró que como plan de acción para mejorar la accesibilidad ya están trabajando en herramientas que cualquier ciudadano pueda consumir sin mucho conocimiento técnico y que resulten útiles para la toma de decisiones: “El punto aquí es que el ciudadano no debería necesariamente conocer cuáles son las características técnicas o legales de datos abiertos, sino qué información es la que están recibiendo y que sepan cómo esos datos se relacionan con su vida cotidiana”.  

Sobre el tema de centralización de datos entre diferentes oficinas, Dulce Colín dijo que trabajan muy de la mano con el Centro de Tecnología e Inteligencia de la agencia, el cual está encargado de mejorar el intercambio de información entre autoridades. “En este centro están trabajando con diferentes autoridades para mejorar la forma en que se gestiona la información, la forma en la que se comparte la información entre las mismas autoridades y que con esta información podamos empezar a diseñar políticas públicas creativas, basadas en evidencia, y que podamos evaluar su impacto en el tiempo”. Comentó que por el momento ya están trabajando con las autoridades que tienen que ver con el tema de seguridad y justicia, “El objetivo final es crear un cerebro operativo de la ciudad en la que se puedan albergar todos los datos y los podamos procesar de mejor manera para tomar mejores decisiones”.

Finalmente, respecto a la actualización de los datos, la funcionaria dijo que tienen el compromiso de actualizar cada conjunto de datos lo más rápido que sea posible. “Depende la base de datos hay unas bases que vamos a estar actualizando cada mes, como la de carpetas de investigación de la procuraduría. Hay otras bases de datos que necesitan una actualización en un periodo más amplio, por ejemplo no se puede actualizar la base de datos de los cuadrantes de seguridad porque no se modifican tanto en el tiempo. Cada base de datos tiene su propia lógica”, explicó.

Con la intención de cumplir los objetivos que se ha planteado la misma agencia, Dulce Colín adelantó que el siguiente paso es “institucionalizar una política de datos abiertos […]. Pronto vamos a publicar la política de datos, la vamos a poner a consulta y la idea es que la ciudad ya tenga una política específica para que esto no se quede como un ejercicio anecdótico, sino sea algo del día a día”, finalizó.